El Colegio Oficial de Psicología de Castilla y León (COPCYL) apeló a los “pequeños gestos” y al acompañamiento “respetuoso” de los vecinos mayores que viven social, especialmente en la Navidad, cuando la sensación de aislamiento puede acentuarse. Tras señalar que uno de cada tres hogares de Castilla y León está ocupado por una sola persona y casi la mitad son mayores de 65 años que viven solos, los profesionales alertaron que esta situación tiene un impacto directo, tanto en la salud mental como en la física, por lo que animaron a la ciudadanía a prestar atención a los vecinos que viven solos, ofreciéndoles apoyo y cercanía cuando sea necesario.
“Para muchas personas mayores, la soledad no se limita a la falta de compañía, sino que se vive además como el miedo a no tener a quién recurrir si ocurre un imprevisto”, apuntó el decano del COPCYL, David Cortejoso. “Sentir que hay alguien pendiente, aunque sea de forma sencilla y cotidiana, refuerza su seguridad y bienestar”, añadió.
COPCYL subrayó la importancia de ser más conscientes de esta situación en fechas como la Navidad. “Es fundamental que cambiemos un poco la mirada y que observemos a esas personas de nuestro vecindario que pueden sentirse solas”, señaló la responsable del grupo de trabajo de envejecimiento del COPCYL, Ana Belén Sánchez. También, apostó, cuando se está en familia, por “validar” las emociones de las personas mayores y saber ver más allá de lo que expresan, porque “junto a la soledad pueden aparecer sentimientos de desesperanza, vacío vital o incluso vergüenza”.
La psicóloga subrayó, además, el valor de las relaciones intergeneracionales, especialmente en estas fechas. “Las personas jóvenes tenemos mucho que aprender de las personas mayores. Cuando tenemos la suerte de tenerlas a nuestro lado, podemos crecer como personas a través de ellas. Es un momento de disfrute y también de crecimiento personal”, afirmó.
COPCYL concluyó que acompañar a las personas mayores en Navidad implica hacerlo desde el respeto. “Tenemos que ver a nuestros mayores como un activo de valor, no invalidarlos ni arrinconarlos”, apuntó Sánchez. “Acompañar no es imponer, sino escuchar, respetar sus decisiones y reconocer su autonomía”, incidió.
