El candidato socialista a la Presidencia de la Junta, Carlos Martínez, pidió hoy poner el foco en las negociaciones que tengan lugar entre el Partido Popular y Vox para conformar un gobierno en Castilla y León, tras los resultados de las elecciones, desde la convicción que el candidato socialista mostró porque “hay partido de vuelta”.
En la última de las intervenciones de los candidatos a la Presidencia de la Junta de la noche electoral, Martínez reconoció no estar contento por la derrota de su formación, pese a la subida de dos procuradores, y felicitó al candidato ‘popular’, Alfonso Fernández Mañueco, por la victoria en los comicios, si bien lamentó “volver a escucharle lo mismo de siempre”.
“Dice que vamos a volver a lo mismo, como si tuviera una mayoría holgada y suficiente para tener gobierno”, aseveró, en declaraciones recogidas por Ical, antes de adelantar que se van a ver “dentro de poco” por la “falta de reconocimiento y solvencia que, hoy por hoy, tiene un presunto gobierno que, con una exigua ventaja, pretende volver a gobernar en la comunidad”.
En ese sentido, defendió que desde el PSOE se lo han puesto “muy fácil” para poner en marcha un “cortafuegos” contra la “extrema derecha” con el que defender que “esta comunidad no estaba en venta” y configurar una “alternativa sólida de gobierno, de cambio y transformación”. “Pero ellos, desde las nueces, han consolidado el quedarse quietos”, lamentó, criticando que bajo gobierno del PP, Castilla y León es “irrelevante en el ámbito nacional y europeo”.
Reto a Vox
Ante esta situación, Martínez se dirigió tanto al candidato del PP a la reelección como presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, al que preguntó “¿y ahora qué?”, como a Vox, a cuyos miembros retó al plantear “hasta qué punto están dispuestos a ser la muleta permanente del Partido Popular”.
“Vamos a ver cómo rueda estos días, cómo esa derechita valiente sigue siendo la derechita cobarde que apoya al PP”, señaló Martínez, quién también se preguntó “hasta dónde está Feijóo dispuesto a ceder” en cuestiones como “el derecho de las mujeres, de los territorios rurales, de los agricultores y los ganaderos, y de la gente que tiene que salir de esta tierra” para finalmente “vendernos al mejor postor”.
Una disyuntiva en la que también incluyó a Mañueco, a quien preguntó “hasta dónde está dispuesto a pagar” y frente al que posicionó al PSOE “de siempre, de los principios, los valores, las convicciones, la igualdad, el no a la guerra y el sí a la paz”, y al que recordó que hoy “miles de personas han respaldado en Castilla y León”.
Buenos resultados
Por ello, y pese a la victoria ‘popular’, Martínez reconoció que el PSOE ha tenido hoy unos “buenos resultados” que atribuyó al trabajo de las candidaturas socialistas en cada provincia y por los que se mostró convencido de que tardarán “más o menos, pero la realidad es que hoy estamos mucho más cerca del cambio”.
De hecho, criticó a quienes daban por “amortizado” al Partido Socialista en Castilla y León, y reiteró la idea de que de hoy surge “una prórroga más” y un “partido de vuelta” ante la disyuntiva a la que se enfrenta Vox para decidir “qué quiere ser de mayor”, porque en opinión de Martínez, “si sigue siendo la muleta del PP, el asidero permanente para que la derecha siga instaurada en el poder durante tantísimo tiempo en Castilla y León, tiene sus días contados”.
En cualquier caso, Martínez aseguró que el PSOE “va a ejercer la responsabilidad y su papel en democracia”, al exigir “una ley contra la violencia machista, una ley contra la despoblación, una ley para la ordenación del territorio, una ley de desarrollo rural y medidas para la crisis derivada de la guerra planteada por aquellos que aplauden desde la derecha y la extrema derecha”. Todo ello desde el convencimiento de que “en esta primera baza no tenemos cartas, en la segunda todas”.
Martínez realizó estas declaraciones, recogidas por Ical, en el Aula Magna del hotel Convento de San Francisco, situado en la calle Nicolás Rabanal de Soria, donde el candidato socialista siguió la jornada electoral y estuvo arropado por más de un centenar de afiliados y militantes del PSOE soriano, que le aclamaron al grito de “¡presidente, presidente!” en un ambiente de celebración pese al resultado.
