El Índice de Precios de Consumo (IPC) en España subió un punto en el mes de marzo respecto a febrero, hasta una tasa anual del 3,3 por ciento, por la subida de los combustibles, influida por el conflicto en Irán, que comenzó a finales de febrero, y marca la mayor tasa desde junio de 2024.
Según el indicador adelantado para el mes de marzo elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y publicado este viernes, a falta de ser confirmado en el mes siguiente, la inflación escaló un punto porcentual en un mes.
Esta evolución se debe, principalmente, a la subida de los precios de los combustibles y lubricantes para vehículos personales. También influye, aunque en menor medida, el descenso de la electricidad, menor que el del año pasado, y el aumento de los precios del gasóleo para calefacción, que bajaron en marzo de 2025.
Sin embargo, la tasa de variación anual estimada de la inflación subyacente, que es aquella que no tiene en cuenta los alimentos no elaborados ni productos energéticos, se mantuvo invariable en el 2,7 por ciento respecto a febrero.
En cuanto a la evolución mensual del IPC, la tasa se situó en el uno por ciento, seis décimas más que en febrero. El IPC armonizado (IPCA) también aumentó y lo hizo ocho décimas, hasta el 3,3 por ciento, mientras que la subyacente armonizada se situó en el 2,8 por ciento. En variación mensual, según publicó Servimedia, el IPCA se situó en el 1,5 por ciento.
El Ministerio de Economía, Comercio y Empresa valoró precisamente que el comportamiento de la electricidad contribuyó a amortiguar la inflación en marzo y destacaron que la apuesta de España por las renovables —que hoy fijan el precio de la luz en el 84% de las horas, frente al 25 por ciento de 2019— “está actuando como escudo frente al shock energético por la guerra en Irán”.
Economía recordó que el plan de respuesta del Gobierno, aprobado ayer, jueves, en el Congreso, “está diseñado para que este shock externo no se traslade de forma permanente ni a la inflación, ni al poder adquisitivo de los hogares” y señaló que en la última semana los carburantes han bajado por la aplicación de las rebajas fiscales, aunque “siguen experimentando presiones por las cotizaciones internacionales”.
