Medio Ambiente incorpora 12 autobombas y eleva al 95% el grado de renovación de la flota de extinción de incendios

La Comunidad se sitúa a la cabeza en España, con una antigüedad media del parque de este tipo de vehículos de 4,3 años frente a los 15 de hace un decenio

La Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio incorporó hoy al operativo de prevención y extinción de incendios, Infocal, 12 nuevas autobombas de 4.000 litros, tras una inversión de 7,23 millones de euros, financiada con Fondos Feder. Con estos nuevos vehículos, la Junta eleva al 95 por ciento el grado de renovación de la flota. El consejero del ramo, Juan Carlos Suárez-Quiñones, que asistió a la recepción en el aparcamiento de la Feria de Valladolid, señaló que estas autobombas forman parte del lote de 27 nuevas que está previsto sustituir este año en los distintos servicios territoriales. Desde 2025, se han invertido 19,94 millones de euros en la renovación de 89 vehículos de las 94 que integran el operativo.

En declaraciones recogidas por Ical, Suárez-Quiñones comentó que con esta política “se reafirma el compromiso de la renovación continua de los equipamientos, priorizando la seguridad de los trabajadores, la sostenibilidad ambiental y la mejora constante del servicio”.

Además, destacó que la antigüedad media del parque de vehículos autobomba se reduce, desde hoy, a 4,3 años, cuando hasta ahora tenían una edad promedio de ocho años y en en 2015, era de 15 años, fecha desde la que se han adquirido 62 camiones de esta tipología para la extinción de incendios, lo que ha supuesto una inversión hasta este año de 12,7 euros.

Esto significa, añadió, que a finales de 2025 se habrán renovado 89 de las 94 autobombas del parque propio de la Junta, el cual, recordó, se completa con los medios de otras administraciones durante todo el año y sitúa a Castilla y León a la cabeza en modernización de estos vehículos, frente a regiones donde siguen operativos medios que rondan los 25 años de vida. “Nos permite que este elemento móvil tan importante, este medio tan relevante para la extensión de incendios, esté absolutamente modernizado”, señaló.

El diseño de los vehículos se ha mejorado gracias a las aportaciones del propio personal del operativo Infocal, que ha colaborado con las empresas adjudicatarias de los contratos con la comunicación de las necesidades que han detectado en su labor en la extinción de incendios forestales. A ello se unen las novedades aportadas por las propias empresas.

Estos doce primeros vehículos de 2026 se repartirán de la siguiente manera: tres en Ávila, así como dos en Burgos, en León y Soria; y uno en Salamanca, Segovia y Zamora.

 

Mejoras de los vehículos

El consejero resumió que los nuevos vehículos integran numerosas mejoras desde el punto de vista tanto de la eficacia en la operación como de la protección del personal público que las maneja. “Estamos hablando de autobombas con más potencia de motor, extraordinariamente eficientes desde el punto de vista ambiental, también con un ángulo de ataque mayor por la modificación de la defensa delantera”, comentó Suárez-Quiñones, quien apuntó también, entre las mejoras más significativas, a un detector de monóxido de carbono en cabina y un sistema de mascarillas interiores para situaciones en las que el aire pueda precisar un apoyo; o un radar perimetral que favorece la seguridad del personal.

Todo ello ha supuesto la incorporación de las “últimas tecnologías en seguridad”, además de mejorar su eficiencia y eficacia. El resto de mejoras se resumen en una parada de emergencia de la bomba desde la cabina, que permite una reacción inmediata ante cualquier incidente; el sistema de iluminación perimetral para facilitar la maniobrabilidad del vehículo y aumentar la visibilidad en operaciones de marcha atrás o zonas con baja iluminación; sistemas avanzados de ayuda a la conducción, con radares laterales y frontales para la detección de obstáculos y cámara de marcha atrás para un mayor control del entorno operativo; y una herramienta de aviso de presión de neumáticos integrado en el cuadro de mandos.

A ellos se suman la instalación de una electroválvula asistida en el lateral del camión para facilitar y realizar la carga de una manera más segura, la cual “garantiza que solo se pueda cargar agua si la presión es adecuada, evitando cavitación o daños”. También se protege el sistema de bombeo y asegura el llenado desde hidrantes, otros vehículos o redes. Igualmente, cuentan con una nueva fórmula de llenado del depósito del espumógeno sin tener que acceder al techo de los vehículos, lo que mejora la prevención de los riesgos laborales de los bomberos forestales.

 

Características técnicas

Entre las características técnicas, estas autobombas montan un motor diésel certificado en EURO VI E, con una potencia de 280 CV ,con escape vertical y ralentizador motor optibrake; un depósito de 4.000 litros de agua, si bien se incorporarán otras tres autobombas con capacidad para 5.000 en la próxima entrega, antes de la Época de Peligro Alto.

Además, cuentan con la modificación del paragolpes delantero para conseguir un ángulo de ataque de 35º para cumplimiento de norma UNE 1846 grado 3; los bajos están protegidos para evitar el deterioro de elementos vulnerables durante su manejo por terrenos accidentados; y la distancia entre ejes es la mínima permitida para un camión autobomba de 4.000 litros, con la intención de primar la versatilidad en el monte. Conllevará, igualmente, mejoras ergonómicas en el espacio interior.

Otro de los aspectos más reseñables es que la aportación de estos vehículos a la economía circular, pues el 85 por ciento de sus componentes son reciclables, con la eliminación de sustancias peligrosas como plomo, mercurio o cadmio; la correcta gestión de los residuos generados durante su vida útil y al final de la misma; y el mantenimiento exclusivo en talleres autorizados, lo que “garantiza” el tratamiento adecuado de todos los residuos.

Los nuevos vehículos están rotulados para dar cumplimiento a la nueva codificación establecida por el RD 38/2026 de 21 de enero, por el que se desarrollan medidas de coordinación instrumental para la prevención, vigilancia y extinción de los incendios forestales a nivel nacional.

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