La Feria de Valladolid volverá a abrir sus puertas del 9 al 13 de septiembre con una propuesta que combina comercio, entretenimiento, deporte y actividades familiares. El certamen, vinculado históricamente a las fiestas de la ciudad, ocupará cuatros pabellones del recinto y contará con alrededor de 100 expositores distribuidos en unos 15.000 metros cuadrados de superficie comercial. El acceso general será gratuito y solo dos de las actividades programadas serán de pago: la experiencia inmersiva dedicada al universo del Tolkien y un hinchable de gran formato de 800 metros cuadrados.
La zona comercial reunirá propuestas de automoción, alimentación, mobiliario, energía, servicios inmobiliarios y moda. Entre las novedades de esta edición destaca el sector del motor que repetirán su presencia. También habrá un espacio dedicado a caravanas y autocaravanas, un sector que “continúa experimentando un crecimiento importante”.
El director general de la Feria de Valladolid, Alberto Alonso, explicó que la automoción será uno de los principales pilares del certamen, junto con el mobiliario y la alimentación. En este último ámbito estarán representados productos de diferentes comunidades autónomas, con presencia de productores de aceite de oliva de Andalucía y Extremadura, además de otros productos tradicionales.
“En total serán alrededor de 100 expositores los que nos acompañarán, señaló Alonso, quién destacó la presencia de actividades institucionales y demostraciones de la Policía Nacional, Guardia Civil y Policía Local.
Un viaje a la Tierra Media
Una de las principales novedades será ‘El gran viaje. Partida y regreso’, una experiencia inmersiva inspirada en el universo creado por J.R.R. Tolkien y, especialmente, en ‘El Señor de los Anillos’. La propuesta permitirá al visitante recorrer diferentes escenarios ambientados en la Tierra Media, desde la Comarca hasta Mordor, siguiendo el recorrido de Frodo y Sam en su misión para destruir el Anillo Único.
El comisario del evento, Alberto Domingo explicó que no se trata de una exposición convencional, sino de “un recorrido” en el que el público podrá interactuar con los escenarios. La propuesta reúne piezas de gran tamaño, estatuas de colección y elementos producidos específicamente para esta experiencia.
La colección se formó durante los últimos 25 años y, según su responsable, “se encuentra entre las colecciones privadas especializadas más importantes de Europa”. La actividad se completará con la participación de la Sociedad Tolkien Española, cosplayers, artistas y diferentes propuestas relacionadas con la saga. También estará presente el referente internacional del hiperrealismo, Rubén Belloso, que realizará una obra en directo.
Las entradas para esta experiencia tendrán un precio de diez euros para adultos y cinco para niños. El resto de la feria será de acceso gratuito.
Baloncesto para todas las edades
El presidente de la Federación de Baloncesto de Castilla y León, Samuel Puente, presentó una programación que se desarrollará durante toda la feria y que incluirá competiciones de 3×3, torneos de categorías inferiores y actividades vinculadas al baloncesto profesional y de formación.
Los días 9, 10 y 11 de septiembre se desarrollarán actividades de promoción y competiciones de 3×3 para diferentes categorías, desde minibasket hasta junior. Además, se incorporará por primera vez un torneo de Primera División Nacional femenina, con la participación de equipos de Castilla y León.
Puente explicó que la intención es que esta nueva competición pueda consolidarse en futuras ediciones y convertirse incluso en una especie de Copa de Castilla y León dentro de la feria.
El sábado estará reservado para las Copas Preinfantiles masculina y femenina, mientras que el domingo llegará el torneo Jr. NBA-WNBA, dirigido a niños y niñas de categorías prebenjamín y benjamín. La competición, que cuenta únicamente con cuatro circuitos en España, permitirá a los participantes representar a diferentes franquicias de la NBA y vestir sus correspondientes equipaciones. “Es una actividad preciosa para estas categorías”, defendió Puente, quien subrayó la importancia de que Valladolid “vuelva a formar parte de este circuito”.
La programación de ocio se completará con un gran hinchable de 40 metros de largo por 20 de ancho y unos 800 metros cuadrados de superficie, con diferentes zonas de juego, obstáculos y recorridos. El precio será de cinco euros por sesiones de 30 minutos.
La edición de este año también contará con mejoras en algunos espacios del recinto y una nueva oferta de restauración. Aunque finalmente no se instalará la propuesta inicialmente prevista en la zona trasera del recinto, la organización trabaja para garantizar una oferta gastronómica que permita a los visitantes prolongar su estancia.
Alonso destacó que se trata de un evento con una larga trayectoria y que pretende combinar ocio, compras y actividad comercial. “Es un evento familiar que forma parte de la vida cotidiana de los vallisoletanos durante las ferias de la ciudad”, señaló.
En la misma línea, el presidente del Comité Ejecutivo de la Feria de Valladolid, Víctor Caramanzana reivindicó la transformación experimentada por el certamen durante sus 61 años de historia. Caramanzana explicó que la antigua feria de carácter agrario evolucionó hasta convertirse en una propuesta más amplia y vinculada a la realidad económica y social de Valladolid. “La feria no ha envejecido, se ha transformado”, afirmó.
Para Caramanzana, el recinto se convierte durante estos días en una “ciudad en miniatura” que permite mostrar diferentes sectores presentes en Valladolid y en Castilla y León. La programación se estructura en torno al eje comercial, al entretenimiento y al deportivo. En este sentido, defendió el carácter familiar de la cita y la capacidad de las ferias para favorecer el contacto entre las personas en un contexto marcado por la creciente digitalización.
“La feria se transforma”, resumió Caramanzana, que considera el certamen un escaparate no solo de lo que Valladolid es actualmente, sino también de “lo que viene”
