El Partido Animalista PACMA, que considera que tuvo que ser reconocido por la Junta de Castilla y León como interesado en el procedimiento de declaración del Toro Júbilo de Medinaceli (Soria) como Bien de Interés Cultural (BIC), acaba de presentar sus alegaciones al proceso. A lo largo de 50 páginas exponen, de manera detallada, por qué el único toro de fuego que se celebra en Castilla y León no puede ser declarado BIC. De entrada, denuncian que la medida no es popular sino electoralista: “El Toro Júbilo fue declarado espectáculo taurino tradicional en 2002. A lo largo de estos casi 25 años, ni el pueblo de Medinaceli, ni su Ayuntamiento, ni siquiera la Asociación Toro Júbilo, o la propia Junta de Castilla y León, han mostrado ningún interés en declarar el festejo BIC», explicaron.
Recordó que la iniciativa parte ahora del PP, que presentó la Proposición No de Ley (PNL) para instar a la Junta a incoar el procedimiento. «Nos encontramos ante el absurdo habitual de que, de esta manera, el partido que está gobernando se insta a sí mismo a hacer algo que le interesa como partido político, ante unas nuevas elecciones autonómicas”, añadieron.
Respecto a los motivos jurídicos por los que el Toro Júbilo no puede ser declarado BIC, PACMA destacó que “aunque se mencionan muchos documentos históricos que, supuestamente, acreditan la antigüedad de más de 200 años de este festejo, la realidad es que la Junta de Castilla y León no ha podido aportar ni uno sólo al procedimiento».
Esto se suma a que los informes recabados de supuestos expertos son, a ojos de la formación política, «un despropósito». Uno de estos expertos llega a afirmar, literalmente, que el toro no sufre porque el sufrimiento corresponde únicamente a los seres humanos. «Que, a estas alturas, aún tengamos que estar rebatiendo semejantes argumentos, es una auténtica vergüenza y, desde luego, no es serio”.
Sin embargo, lo más evidente, según PACMA y recogido por Ical, es que la Junta de Castilla y León no puede declarar BIC un festejo ilegal porque estaría contraviniendo el principio del legalidad, y el Toro Júbilo carece de base legal y reglamentaria. Así lo reconoció el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 de Soria. Si bien la sentencia fue anulada por el Tribunal Superior de Justicia (TSJCyl), no fue por considerar lo contrario, sino por reconocer que el acuerdo recurrido no era recurrible en vía judicial. «Es una cuestión formal que seguimos peleando ante los tribunales y, más pronto que tarde, vamos a conseguir poner fin a este infame festejo para siempre”, concluyó el área Legal del Partido Animalista.
