Aprobada la declaración de la iglesia de San Miguel, en Segovia, como BIC con categoría de Monumento

El templo se localiza en la Plaza Mayor, dentro del recinto amurallado de la ciudad, declarado Conjunto Histórico desde 1941, y en él fue coronada la reina Isabel la Católica

El Consejo de Gobierno aprobó la declaración de la iglesia de San Miguel, en Segovia, como Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de Monumento, con la que se resuelve el expediente incoado en 2022. En esta declaración se delimita un entorno de protección mínimo necesario para la correcta percepción del bien como elemento integrado en el territorio en que se asienta, previniendo la posible degradación de su valor histórico.

Se incluyen en la declaración 158 bienes muebles que constituyen una unidad singular por su vinculación con el monumento. Se incorporan a la declaración como partes integrantes del mismo y, en consecuencia, se consideran inseparables del inmueble declarado.

La iglesia de San Miguel se localiza en la Plaza Mayor de Segovia, dentro del recinto amurallado de esta ciudad, declarado Conjunto Histórico por decreto de 12 de julio de 1941. Aparece íntimamente ligada a la historia y memoria de la localidad como centro religioso, pero también político y administrativo, siendo escenario de importantes acontecimientos y actividades públicas. Allí tuvo lugar la coronación de la Reina Isabel la Católica y su atrio fue el lugar de celebración del concejo o ayuntamiento de la ciudad.

Tras el hundimiento en 1532 del primitivo templo románico de San Miguel, en 1536 se decide construir uno nuevo, en una ubicación algo desplazada respecto al anterior emplazamiento. Debido a la construcción de la Catedral, la nueva iglesia se sitúa más al sureste, lo que libera un amplio espacio que será utilizado para la celebración de juegos y corridas de toros, similar a la denominada ‘Haceduría’ de la Catedral. Ésta será la primera de las transformaciones que dará lugar a la configuración de la actual Plaza Mayor, espacio urbano por excelencia de la ciudad de Segovia.

La estructura arquitectónica de la iglesia de San Miguel, cuya construcción finaliza en 1587, responde al último periodo del gótico y, por su composición, su concepción espacial y sistema de bóvedas, se sospecha la autoría del círculo de Rodrigo Gil de Hontañón, maestro de obras de la nueva catedral de Segovia.

Heredera del templo románico desaparecido, conserva su antigua advocación y utiliza, tanto en el exterior como en su interior, materiales procedentes de la antigua construcción. Al exterior en la fachada oeste, se encuentran restos de la portada de la antigua iglesia y la esbelta torre renacentista. La sobriedad y la sencillez de la fábrica exterior del templo contrasta con su interior, en el que destaca la altura interior de la iglesia y el trazado de las bóvedas de terceletes de estilo gótico tardío.

 

Reformas

El templo actual es el resultado de diferentes reformas que se han llevado a cabo desde el siglo XVI hasta prácticamente nuestros días. En una primera fase, desde su construcción hasta mediados del siglo XVI, se hace evidente la huella de Rodrigo Gil de Hontañón. Un segundo periodo, de 1609 a 1679, se corresponde con la realización del retablo mayor en el presbiterio, así como la colocación de una reja de madera que diferenciaba el presbiterio del resto de la nave. A esta época pertenece la Capilla de la Esclavitud. A partir del siglo XVII, las intervenciones se han centrado en su mantenimiento y conservación, destacando la labor de los feligreses que, de un modo individual o a través de las cofradías y devociones, hicieron posible su conservación.

La iglesia de San Miguel constituye un singular ejemplo de arquitectura gótica en una ciudad como Segovia, en la que predominan templos románicos. Es, por tanto, un monumento singular, además de un relevante documento histórico, escenario y testigo de los más importantes acontecimientos de la vida social y económica de la ciudad a lo largo de la historia.

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