El presidente de las Cortes, Carlos Pollán (Vox), se despidió hoy del que ha sido su cargo los últimos cuatro años con un consejo o recomendación para quien le suceda en esta responsabilidad a partir del martes, 14 de abril, cuando se constituye el nuevo arco parlamentario. “Ser el presidente de todos los procuradores”, dijo, aunque genere “ciertos problemas” tanto con los “rivales directos”, como con los propios compañeros de filas.
En un encuentro con los medios en los pasillos de las Cortes, Pollán, que fue el primer cargo institucional de Vox al convertirse en presidente de la cámara autonómica en marzo de 2022, aseguró que cerraba su etapa al frente del legislativo con “muy buen sabor de boca» porque admitió ha sido una experiencia “personal y vital” que nunca “podía haber imaginado”, tras entrar en política a los 55 años.
En ese sentido, el dirigente leonés reconoció que “no es fácil” estrenarse como cargo institucional de un partido en crecimiento, pero añadió que está “muy contento», “muy satisfecho” y “muy honrado” de que su partido confiara en él para presidir las Cortes de Castilla y León. A su juicio, ahora está “más normalizado” y es “más sencillo” que Vox forme parte de las instituciones y que se reconozca que es una formación que respeta la Constitución.
“Seguro que habré cometido errores porque eso nadie está exento de hacerlo, pero me voy satisfecho con el trabajo hecho, con la relación con todo el mundo, con los procuradores de todos los partidos políticos, a pesar de los comienzos que todos ustedes saben que fueron muy difíciles, y sobre todo también con el personal de la casa, que creo que es excepcional y es el que hace que todo esto pueda funcionar tan bien como funciona”, dijo.
Finalmente, Carlos Pollán insistió en que el presidente de las Cortes tiene que intentar que se cumpla el Reglamento de la cámara y todos los procedimientos, así como defender “a todos los procuradores por igual”, ya que señaló representan a todos los ciudadanos de la Comunidad.
