Castilla y León cierra mañana el verano más cálido desde que hay registros, con una anomalía 2,6 grados por encima del valor de referencia y temperaturas máximas que superaron en más de tres grados las normales para este periodo, que anticipa el año más caluroso de su historia.
Así lo predijo el delegado territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en la Comunidad, Manuel Mora, que situó en dos grados la anomalía positiva de la temperatura media de lo que va de año con respecto a los valores de referencia.

Se trata de un termómetro que está siete décimas por encima de la temperatura que, en el mismo periodo, se registró en 2022, el hasta ahora año más caluroso en Castilla y León, por lo que Mora sostuvo que, con la predicción existente de un otoño que siga en los mismos parámetros de calor, “es muy probable que este sea el año más cálido desde que hay registros”.
Mora realizó estas declaraciones, recogidas por Ical, durante la rueda de prensa celebrada en la sede de la Delegación del Gobierno en Castilla y León, en las que destacó el “excepcional” mes de junio vivido en 2026, con más temperatura media que un mes de agosto normal y que en el conjunto del periodo canicular, que va del 16 de julio al 15 de agosto.
También advirtió que la evolución de los veranos en la Comunidad “comienza a ser preocupante” porque el estío de 2026 no es una excepción sino que confirma la evolución por la que Castilla y León registró sus tres veranos más cálidos en los últimos cinco años y anomalías positivas en todas las anualidades de la última década salvo en 2021.
“El cambio climático se traduce en una tendencia a una subida de temperaturas que se está acelerando”, advirtió. Una circunstancia que suscribe la predicción para el otoño, que se espera cálido con una probabilidad del 70 por ciento, y entre normal y húmedo en relación a las precipitaciones.
