Castilla y León cuenta en estos momentos con 200 personas con derecho a una prestación por dependencia que no cuenta con resolución del Programa Individual de Atención (PIA), solo por detrás de Aragón, con 87.
Así figura en el Panel del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD), dependiente del Imserso, al que accedió Ical, que constata que el tiempo medio de resolución de peticiones se situó en marzo en 116 días en la Comunidad, también la cifra más baja de España, donde la media alcanzó los 329 días. Murcia se situó en cabeza con 553 días, seguida de Andalucía (464), Asturias (375) y Canarias (374).
Castilla y León es la quinta comunidad con más solicitudes tramitadas con 160.682, por detrás de Andalucía, que con 469.701 figura a la cabeza, por delante de Cataluña (423.410), Madrid (282.861) y Comunidad Valenciana (239.221). En el último año las solicitudes incrementaron en la Comunidad un 0,1 por ciento (143), mientras que en el conjunto de España la subida fue del 7,3 por ciento (160.175), hasta un total de 2,3 millones.
En cuanto a las prestaciones, en Castilla y León, la media es de 128,7 euros para usuarios de grado I, 216 euros para grado II y 297,8 euros para el III, en el caso de prestaciones de cuidados familiares. En el caso de prestaciones de asistencia personal, estas llegan hasta una media de 719 euros, en el caso del grado III, mientras que se quedan en 537,4 euros en el grado II y en 296,8, en el grado I. Por su parte, las vinculadas al servicio de ayuda a domicilio oscilan entre los 611,2 euros del grado III y los 241, 4 del grado I, mientras que las de servicio de atención residencial son de 156,8 euros para el grado I, 425,5 euros para el grado II y 565,4 euros para el III.
