La familia de una niña de 12 años de edad ha denunciado ante la Policía Nacional una presunta agresión sexual cometida por un grupo de compañeros de clase durante una fiesta de cumpleaños celebrada a mediados del pasado mes de mayo fuera del centro educativo, según informa Diario de Burgos.
Tras conocerse los hechos, el centro adoptó una medida disciplinaria consistente en la expulsión temporal de cinco días para los alumnos implicados. Posteriormente, los menores fueron readmitidos, aunque separados del resto del grupo junto a otros compañeros, con el objetivo de evitar su estigmatización.
La menor implicada ha retomado la actividad escolar, aunque presenta secuelas físicas y emocionales derivadas del suceso. La comunidad educativa ha sido informada de lo ocurrido, mientras que la Dirección Provincial de Educación de Burgos tiene conocimiento del caso, siempre según el citado rotativo.
Dado que los presuntos implicados tienen entre 11 y 12 años son inimputables según la legislación vigente. Por ello, la Fiscalía de Menores ha recibido el atestado remitido por la Policía Nacional, sin que pueda iniciarse procedimiento penal ni juicio. En estos casos, la respuesta institucional se articula a través de medidas de carácter educativo y de protección, que deberán ser activadas por la Junta de Castilla y León.
