El Grupo Caja Rural y su Fundación renovaron su compromiso con Autismo Valladolid mediante la firma de un convenio de colaboración dotado de 10.000 euros. El director de Comunicación y Relaciones Institucionales de la cooperativa de crédito, Narciso Prieto, y la vicepresidenta de Autismo Valladolid, Inmaculada Cernuda, protagonizaron el acto.
Durante su intervención, Narciso Prieto subrayó la satisfacción que supone para Caja Rural seguir apoyando la labor de la entidad. “Tenemos una relación desde hace años con Autismo Valladolid y estamos encantados de ser colaboradores de una asociación que es un auténtico estandarte del tercer sector”, afirmó.
Prieto también destacó la profesionalidad del equipo, el cariño con el que atienden a las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y el acompañamiento constante que ofrecen las familias, como recoge.
Una alianza que refuerza la inclusión social
El representante de Caja Rural puso en valor el papel fundamental del movimiento asociativo y recordó que muchas de estas organizaciones nacieron del impulso de padres y madres que decidieron dar un paso al frente ante una realidad que les afectaba directamente. “Lo que hacéis no hay dinero que lo pague. El Estado sería incapaz de sostener por sí solo la estructura que el tercer sector ha construido gracias al compromiso de las familias y los profesionales”, señaló. Asimismo, insistió en que la entidad financiera quiere seguir “caminando juntos” y contribuir, dentro de sus posibilidades, a mejorar la calidad de vida de las personas más vulnerables.
Por su parte, Inmaculada García explicó que Autismo Valladolid es una asociación de padres, madres y familiares que actualmente presta atención a más de 500 personas con distintos grados de afectación y necesidades a lo largo de su ciclo vital. La entidad cuenta con un centro educativo específico, servicios terapéuticos, una nueva residencia, pisos tutelados y recursos de diagnóstico y apoyo a familiares, además de iniciativas en el entorno rural.
La vicepresidenta detalló que la aportación económica se destinará al proyecto ‘Espacios para crecer, patios y huertos terapéuticos para personas con TEA’. Esta iniciativa busca trasformar los espacios exteriores de sus centros educativos y terapéuticos para convertirles en entornos “accesibles, seguros y estimulantes”.
En concreto, se actuará en la adecuación de patios actualmente deteriorados, la mejora de recorridos accesibles y la creación de un huerto terapéutico con porche cubierto que permitirá desarrollar actividades durante todo el año. “El contacto con la naturaleza y las actividades al aire libre ayudan a regular emociones, reducen la ansiedad, mejoran la motricidad, fomentan la autonomía y favorecen la interacción social”, afirmó Cernuda.
El proyecto beneficiará directamente a más de 300 personas con TEA y, de forma indirecta, a sus familias, profesionales y voluntariado. Según destacó la vicepresidenta, esta colaboración no solo supone un impulso económico esencial, sino también una muestra clara del compromiso social de Caja Rural con la inclusión.
Ambos representantes coincidieron en la importancia de seguir fortaleciendo alianzas entre el tejido asociativo y las entidades comprometidas con su entorno. Las obras comenzarán en las próximas semanas, y desde la asociación ya han anunciado que invitarán a la entidad colaboradora a conocer los nuevos espacios una vez estén finalizados, con el objetivo de compartir el impacto real de un proyecto que apuesta por el bienestar, la autonomía y la convivencia en diversidad.
