La consejera de Medio Ambiente y Energía, María González Corral, aprovechó hoy la primera reunión con los integrantes de la Mesa Intersectorial de la Madera de Castilla y León para anunciar la próxima elaboración de un nuevo Plan Forestal Integral para impulsar la rentabilidad de los aprovechamientos forestales y favorecer la prevención de los incendios integrada en la gestión activa del territorio. “Hay que redactar ese plan y ponerlo en funcionamiento con la mayor brevedad posible para tener un mejor aprovechamiento de los montes”, aseveró.
González Corral dejó claro el compromiso de la Junta con el sector para lo que apostó por un nuevo documento que sea un instrumento útil, que sirva para movilizar todos los recursos, mejorar la gestión de los montes y fortalecer toda la cadena de valor de la madera. El nuevo plan, que contará con la participación del sector, contemplará medidas dirigidas a agilizar los aprovechamientos forestales, simplificar los procedimientos, digitalizar los trámites, favorecer la agrupación y el asociacionismo, y apoyar la comercialización de los productos forestales, todo ello con el fin último de generar actividad económica y oportunidades en el medio rural.
El objetivo último de la Junta es conseguir una industria más moderna y con mayor capacidad de transformación, y que una parte cada vez mayor del valor generado por los recursos forestales se quede en Castilla y León. En este sentido, la consejera subrayó, según recogió Ical, que el sector forestal es “estratégico” y tiene una “importancia crucial”. Citó que está formado por más de 1.000 empresas privadas, en su mayoría microempresas y pymes implantadas en el medio rural, que generan más de 10.000 empleos y un valor añadido superior a 1.500 millones de euros.
González Corral añadió que es un recurso natural de enorme valor, con 5,1 millones de hectáreas forestales -la mayor superficie de España- y una industria capaz de transformarlo. “El reto es conseguir que ese recurso genere cada vez más riqueza, empleo y oportunidades”, incidió. No en vano, la madera es un producto natural renovable que cada vez tiene más demanda a nivel mundial. Su consumo en la construcción, que genera menos emisiones que la construcción tradicional, su uso industrial a través de diferentes tipos de tablero, su uso como pasta de papel o cartón, en embalajes y palets, entre otros, cada vez es más demandado.
De ese total de superficie forestal, 1,8 millones de hectáreas son de montes de utilidad pública de la Junta de Castilla y León y el resto (3,3 millones), privado. En cuanto a los montes públicos, la consejera apostó por que todos, al final de las legislatura, cuenten con planes de gestión, y el refuerzo de la colaboración con las entidades locales propietarias para agilizar los aprovechamientos. Por su parte, los privados requieren una “correcta” gestión, que pasa por reforzar la colaboración con propietarios y profesionales, la simplificación administrativa y fomentar el asociacionismo y el cooperativismo por que hay alrededor de 800.000 propietarios.
La consejera de Medio Ambiente aprovechó el encuentro con la Mesa de la Madera para mencionar el “recurso estratégico” de la biomasa forestal, que va ligado con la apuesta del Ejecutivo autonómico para duplicar la extensión de las redes de calor en la Comunidad -hasta los cien nuevos kilómetros- para llegar, en los próximos cuatro años, a más de 30.000 viviendas y más de 300 edificios públicos. Es decir, alcanzar un consumo de 160.000 toneladas anuales de biomasa extraídas de los montes.
“Queremos crear unos montes que generan un producto y un recurso que es la biomasa, que permite producir energía limpia en nuestros hogares y edificios públicos pero que, además, ayuda a la prevención de incendios forestales”, añadió. Y es que expuso que el volumen de madera en los montes no ha dejado de crecer en las últimas décadas y su aprovechamiento en el marco de la gestión forestal sostenible supone una “gran oportunidad” para proveer de materia prima a la industria a la vez que contribuye a reducir la carga de combustible y ser la forma “más eficiente” de extraer biomasa de los montes.
Cambio del modelo
Por su parte, el presidente de la Mesa Intersectorial de la Madera de Castilla León, Roberto Bravo, valoró la idea de la consejera que habla de planificación, objetivos y trabajar de forma conjunta con el sector pero aseguró que todo pasa por “cambiar el modelo”. Un modelo que, a su juicio, no ha dado sus resultados, por lo que urge tener un plan de trabajo “suficientemente ambicioso” para cumplir los objetivos marcados. “Más allá de volver a analizar la situación y hablar de las debilidades y el diagnóstico, hay que abordar la gestión forestal, que es clave para el desarrollo de una actividad económica importante que aprovecha un recurso local”, sentenció. Además, declaró que detrás de la gestión forestal está el reto demográfico, ya que esta actividad se desarrolla en los entornos rurales, sin olvidar que es el “principal método” preventivo para los incendios.
Los incendios forestales centraron buena parte de su exposición, de los que dijo hay que “ganarles terreno de alguna forma”. “Hay que cambiar el modelo de trabajo por que siempre vamos detrás del fuego y tenemos que ponernos por delante, algo que pasa por la prevención. Siempre habrá incendios pero entramos en unos volúmenes, año tras año, que son insostenibles para el entorno medioambiental y ponen en riesgo las poblaciones, que no solo rurales”, manifestó.
Para ello, Bravo apostó, según Ical, por que las administraciones movilicen recursos para avanzar en este cambio de modelo y buscar “soluciones externas”, que permitan un “escalado” para dar salir a los problemas existentes. De ahí que pidiera a la consejera que el plan se marque unos indicadores y plazos concretos para cumplir los “hitos”. “Si no, seguirán pasando los años y continuaremos en el mismo punto”, concluyó.
En ese sentido, lamentó que Castilla y León es una de las regiones forestales más importantes de Europa pero ha perdido ventaja y competitividad respecto a otras comunidades. “La Junta tiene planes ambiciosos de captación de nuevos proyectos, que es algo admirable, pero hay que crear un entorno adecuado para que las empresas vengan solas, sin que haya que ir a buscarlas al comprobar que hay posibilidades de desarrollo”, concluyó.
La Mesa Intersectorial de la Madera, constituida en 2007, reúne a las principales organizaciones empresariales y profesionales vinculadas a los distintos eslabones de la cadena de valor, desde los productores y las empresas de aprovechamiento hasta la comercialización y la transformación.
