Las Cortes de Castilla y León aprobaron hoy la Proposición No de Ley del PP para que la Junta inste al Gobierno a que renuncie a avanzar en el nuevo sistema de financiación autonómico, aprobado por el Ejecutivo y dos de las 15 comunidades autónomas del régimen común en el último Consejo de Política Fiscal y Financiera, por ser “injusto, insolidario y especialmente perjudicial para España y Castilla y León”.
La propuesta salió adelante con los votos favorables de los procuradores del PP, Vox y el Grupo Mixto, y contó solo con el rechazo de la bancada socialista por negarse a participar en la “estrategia electoralista de la derecha y la extrema derecha”, bajo el argumento, defendido por el portavoz del PSOECyL, Carlos Martínez, de que en la iniciativa ‘popular’ no se propone un modelo alternativo.
Durante el debate producido en las Cortes, Martínez lamentó que el PP “intente engañar de forma torticera” con un “panfleto electoralista” en el que “traen los temas clásicos de confrontación, la catalanofobia, el ‘se rompe España’ y ‘Sánchez nos roba’, pero sin ningún tipo de modelo ni propuesta técnica”.
Y es que esa propuesta, según Martínez, supondría “confrontar con otros Partido Popular de otras comunidades en este conflicto de intereses permanente que significa la financiación autonómica”, y recordó que con el Gobierno de Pedro Sánchez, Castilla y León ingresó 36.224 millones de euros más en siete años que en el mismo periodo de Gobierno del ‘popular’ Mariano Rajoy.
Una cantidad que Martínez lamentó que no haya servido para “mejorar la vida de los vecinos del Tiétar o del Bierzo” o para aumentar los ritmos de ejecución de obras ante los “20 años para construir un colegio, un centro cívico, un centro médico o un hospital” que calculó que tarda la Junta, cuando además, durante la época de gobierno autonómico de Alfonso Fernández Mañueco, “se ha incrementado la deuda en más de 700 euros por habitante”, informa Ical.
“Esta es la realidad y ahora traen un modelo de financiación sin ninguna propuesta, oponiéndose a todo y despreciando la mano tendida del PSOE para aplicar un modelo de financiación en el que conceptos como fondo territorial y de cohesión sean una variable para reconocer la realidad asimétrica de las comunidades por dispersión poblacional o masa forestal”, planteó, antes de negar de nuevo su voto por no querer sumarse a la “estrategia electoralista” del PP.
Empezar de cero
Frente a esta perspectiva, la portavoz del PP en las Cortes, Leticia García, defendió la propuesta de su partido por oponerse a un modelo que responde al “pacto firmado con Junqueras” para “mantener a Sánchez un rato más en La Moncloa” mientras se resta financiación a Castilla y León.
“El debate de hoy no es ideológico, sino de financiación de los servicios públicos”, recordó García, que planteó que el recorte de financiación para Castilla y León que plantea el nuevo modelo “es más que evidente” porque pierden peso cuestiones como la superficie, la dispersión y las variables de población para prestar servicios.
Además, señaló, la Comunidad recibiría solo un 1,29 por ciento de los fondos adicionales pese a contar con el 20 por ciento de la superficie y el cinco por ciento de la población, por lo que defendió que ante esta propuesta “nefasta para Castilla y León, solo cabe empezar de cero”. Una necesidad que afeó que el PSOE de la Comunidad no apoye porque significa “estar con Sánchez y Junqueras” y no con “las necesidades de Castilla y León”. “No son un partido de Comunidad”, sentenció.
Y es que, para García, “hoy el PSOE de Castilla y León pone en riesgo los recursos necesarios para sostener los servicios públicos” y restó “legitimidad” al Grupo Parlamentario Socialista cuando, a partir de ahora, solicite más recursos para el mantenimiento de los servicios públicos.
En la misma línea, José Antonio Palomo, de Vox, consideró que “el dinero de todos los españoles no puede utilizarse para mantener a Sánchez en el poder” y planteó una enmienda a PNL ‘popular’ para ir “más allá” porque el rechazo al modelo propuesto por el Gobierno “no es suficiente ni basta cambiar las cifras si se mantiene intacto el problema”.
No obstante, la propuesta de Vox, que incluía la eliminación de gasto político innecesario, la bajada de impuestos y garantizar que los recursos lleguen «donde los necesitan los españoles”, fue rechazada por los ‘populares’ desde el interés por “no desvirtuar” la iniciativa original para “quitar el modelo Junqueras”.
El Grupo Mixto también votó a favor de la propuesta del PP por considerar “injusto” el modelo aprobado en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, tal y como planteó el ‘leonesista’ Luis Mariano Santos, porque “reparte más a los que más tienen”, según Ángel Ceña de Soria Ya, y está basada en un acuerdo “entre pocos” y no negociado de forma multilateral, como explicó Pedro Pascual de Por Ávila.
