Los distribuidores del gasóleo apuestan por mantener en el tiempo la rebaja del IVA a los carburantes

El sector asegura que el consumo de carburante en la Comunidad se ha mantenido durante el primer trimestre del año pese a la situación “muy compleja” derivada de la guerra de Irán y el bloqueo del Estrecho de Ormuz

La Federación de Asociaciones de Distribución del Gasóleo de Castilla y León calificó hoy en Valladolid de “importante” el paquete de medidas fiscales y ayudas aprobadas por el Gobierno de España para contener el aumento de los precios de los carburantes y así aliviar el impacto del encarecimiento de la energía en consumidores y profesionales, tras el conflicto de Estados Unidos con Irán y el bloqueo del Estrecho de Ormuz. Además, apostó por mantener en el tiempo esta rebaja, que entró en vigor el 21 de marzo y tiene previsto prolongarse hasta el 30 de junio. También, los ajustes en impuestos especiales y bonificaciones para sectores clave como los agricultores, los transportistas y los autónomos.

Con motivo de la celebración del XV Congreso de la Distribución del Gasóleo de Castilla y León, el presidente autonómico de la Federación, Víctor Caramanzana, subrayó que el consumo de carburante en la Comunidad se ha mantenido durante el primer trimestre del año en comparación con el mismo periodo de 2025, pese a la situación “muy compleja” derivada del conflicto geopolítico en Oriente Medio. “Hemos comprobado que quien controla la energía y el petróleo controla la economía mundial”, declaró.

Es por ello que valoró, según recogió la Agencia Ical, el papel del sector de la distribución que, en ningún momento, ha desabastecido a la ciudadanía, sobre todo las personas que viven en el medio rural. “Pese a tener menos cantidad de producto, las calefacciones de los pueblos han tenido gasóleo y los agricultores han podido contar con carburante para el funcionamiento de su maquinaria, sin olvidar el suministro a las industrias”, aseveró. Algo que, a su juicio, se tiene que mantener a partir de mediados de junio cuando empieza la cosecha y haya un mayor consumo de gasóleo, al ser la temporada alta para el sector primario. “Necesitamos que el carburante fluya y que todo el mundo pueda disponer de él cuando lo necesite”, precisó. No en vano, destacó que los cerca de 250 distribuidores consiguen mantener la economía regional y local. Y es que recordó que la mayor parte de los municipios de Castilla y León no tienen otra alternativa de energía al gasóleo.

Tras asegurar que la edición de este congreso es uno de los más importantes de los últimos años por el contexto actual, Caramanzana afirmó que los distribuidores son el “puente entre el presente y el futuro”. En este sentido, manifestó que el gasóleo, como un producto derivado de combustibles fósiles, deberá convivir con nuevas energías como la electrificación, los biocombustibles y los motores híbridos.

Por su parte, el alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, incidió que el gasóleo es un producto que necesita toda la gente para que exista movilidad. De ahí que apuntara que la situación coyuntural del conflicto de Irán genera un desequilibrio en el mercado y riesgo de desabastecimiento en algunos países. También mencionó la política de la Unión Europea, con su apuesta “excesiva” por la transición ecológica, que pasa por la electrificación de los vehículos.

 

Transición “ordenada” y “planificada”

Carnero apostó, de nuevo, por una transición “ordenada” y, sobre todo, “equilibrada” para que exista una implantación “planificada. “No hay que abandonar el compromiso con la sostenibilidad ambiental pero hay que hacerlo de una manera justa y bien pensada por que también es necesaria una sostenibilidad económica y humana”, aseveró. A su juicio, este equilibrio es clave para lograr una sociedad más próspera y más justa.

De ahí que valorara, según Ical, el anuncio de la Comisión Europea que permitirá la venta de los motores de combustión más allá de 2035, siempre que se cumplan los límites de emisiones y se compensen las restantes. Una medida que llega tras la presión de grandes países fabricantes como Alemania e Italia, además de la propia industria del automóvil que llevaba meses con la reclamación de más flexibilidad. Algo que el alcalde consideró clave en una ciudad como Valladolid, con un peso tan importante de la automoción.

Te puede interesar