Los expertos alertan del aumento de las infecciones de transmisión sexual entre los jóvenes, aunque Castilla y León mantiene tasas muy por debajo de España

Valladolid acoge hoy y mañana el XXII Congreso Nacional sobre el sida e ITS, donde piden combatir el estigma y el diagnóstico tardío para que el VIH deje de ser un problema de salud pública

La Feria de Valladolid acoge entre hoy y mañana, 12 de mayo, el XXII Congreso Nacional sobre el sida e ITS, donde bajo el lema ‘VIH y +: salud, equidad y sexualidad’ se ha puesto el foco sobre la evolución “positiva” de la prevalencia del VIH, pero “con elementos negativos como el diagnóstico tardío, las desigualdades y la discriminación que aún sufren muchas personas”, en palabras del presidente de la Sociedad Española Interdisciplinaria del SIDA (Seisida), Pablo Ryan. Él se refirió también al aumento que se está produciendo en las infecciones de transmisión sexual (ITS), principalmente entre los jóvenes, que se lleva arrastrando los últimos 15 años y que está aumentado de forma especialmente significativa tras la pandemia, debido al incremento de relaciones sexuales de riesgo.

Según explicó en declaraciones recogidas por Ical la directora del Plan Nacional sobre el Sida, Julia del Amo, la evolución de las principales ITS es significativamente más baja en Castilla y León que en la media nacional. Así, la clamidia, “la más recurrente en España, tiene una tasa de prevalencia de 86 casos por cada 100.000 habitantes en el conjunto del país, que se reduce hasta los 16/100.000 en Castilla y León, con 86 casos registrados en 2024. Del mismo modo, la gonorrea anotó 394 casos en la Comunidad en ese año (el último del que se disponen datos), con una tasa de prevalencia de 16,5/100.000, muy por debajo de los 77/100.000 de España. Y la sífilis, con 330 casos en la autonomía en ese ejercicio, alcanzó una tasa de 13/100.000 en España, por debajo de los 24/100.000 del conjunto nacional.

A juicio de la codirectora del Congreso, la especialista de la Unidad Clínica de Enfermedades Infecciosas, Microbiología y Medicina Preventiva del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, Nuria Espinosa, esa tendencia alcista de las ITS tiene que ver con que “la manera de relacionarse ha cambiado” con la irrupción de las nuevas tecnologías, que incrementan las facilidades para mantener relaciones sexuales.

En ese sentido, el especialista en Medicina Interna del Hospital Universitario Infanta Leonor de Madrid y codirector del encuentro junto a ella, Pablo Ryan, apuntó que es “clave” para vivir “una sexualidad plena y saludable” la educación sexual que se recibe desde edades tempranas y en la adolescencia, “no solo desde el punto de vista anatómico, sino también en temas como las ITS, el VIH, la anticoncepción, el consentimiento y los límites.

 

Un problema de salud pública

La representante del Ministerio de Sanidad en el Congreso, Julia del Amo, explicó que “hoy por hoy el VIH no es una emergencia de salud pública, como puede serlo el hantavirus”, si bien lamentó que siga siendo “un problema de salud pública en España, en Europa y en todo el mundo”. En ese sentido, explicó que se estima que entre 135.000 y 163.000 personas viven con VIH en nuestro país y que cada año se producen alrededor de 3.300 nuevos diagnósticos. En Castilla y León se registran cerca de 90 nuevos casos anuales, con una tasa aproximada de 3,76 casos por 100.000 habitantes en 2024, una de las más bajas del país.

En cuanto a las características de las nuevas infecciones, aseguró que la situación en la Comunidad no difiere esencialmente de lo registrado en el conjunto del país, donde una proporción elevada (cerca del 50 por ciento) recibe un diagnóstico tardía, y casi la mitad de los casos son de personas nacidas fuera de España, mayoritariamente procedentes de América Latina, seguida por África subsahariana. Según detalló, el 60 por ciento de los casos es de hombres que han mantenido sexo con otros hombres, con una media de edad de 35 años. “A pesar de que la tendencia es descendente y de que los tratamientos han reducido claramente los casos de sida, persiste un reto preocupante: cerca de la mitad de los diagnósticos se realiza de forma tardía, lo que implica un peor pronóstico y un mayor riesgo de transmisión”, apuntó.

En ese sentido, lamentó que “en algunas autonomías los inmigrantes sin papeles no están accediendo al diagnóstico y tratamiento universal, porque hay barreras estructurales que impiden que se traten y dejen de ser un foco de infección para otras personas”. “Con las infecciones, si no eres radical y dejas nichos, se siguen transmitiendo. Si no hacemos nada, en cinco años la situación será mucho peor que ahora”, advirtió mientras exigía a las administraciones garantizar la “equidad”.

En su intervención explicó que la Organización Mundial de la Salud se ha marcado el objetivo, en 2030, de que el 95 por ciento de las personas con VIH estén diagnosticadas, en tratamiento y sean indetectables, una ratio que ya se debería !haber alcanzado” pero que, en 2022 (últimos datos disponibles), en el caso de España se situaban en el 92,5, el 97 y el 90,5 por ciento respectivamente.

“Poner barreras para las enfermedades infeccionas es una mala praxis en salud pública, además de ser una mala praxis en derechos humanos”, censuró, antes de asegurar que las entidades del sector de Castilla y León han informado al Ministerio de Sanidad de “casos de sin papeles que no pueden acceder al sistema”, en los que “no se ha procedido de forma ágil en el diagnóstico”.

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