Ocho de cada diez adolescentes y jóvenes de Castilla y León cree que “todos” los políticos mienten y el 78 por ciento siente que sus opiniones no son tenidas en cuenta y piensa que “ninguno” le representa. Eso sí, la mayoría (63 por ciento de los chicas y 74 por ciento de los chicos) reconoce que la política es “necesaria”, aunque hay mayores diferencias por sexo en cuanto a la satisfacción con la situación política (40 por ciento entre ellos -trece puntos más que la media nacional- y el 18 por ciento entre ellas). En todo caso, muchos priorizan la tecnología (69 por ciento de ellos y el 63 por ciento de ellas), al precisar que ejerce una “mayor influencia” en el rumbo de la sociedad.
A unas horas del arranque la campaña electoral, de cara al 15 de marzo, la ONG Plan Internacional presentó hoy el estudio ‘Así somos. El estado de la adolescencia en Castilla y León’, con 3.500 encuestas realizadas entre jóvenes de entre 12 y 21 años -de las que 302 fueron en la Comunidad, que refleja que existe un interés mayor por colaborar en causas concretas de la participación social (donaciones y voluntariado) que por involucrarse en estructuras políticas tradicionales.
Desde una perspectiva de género, existe una mirada crítica hacia los estereotipos tradicionales, ya que un cuarto de las encuestadas en Castilla y León rechaza la idea de que la política sea un espacio exclusivo para los hombres. Pese a ello, el mismo porcentaje piensa que puede ser un “lugar hostil”.
A la vista de estos datos, el director de Incidencia Política y Comunicación del Plan Internacional, David del Campo, subrayó que casi el diez por ciento de la población de Castilla y León es adolescente o joven pero lamentó, según recogió la Agencia Ical, que “muchas” políticas públicas e iniciativas no tienen en cuenta ni sus demandas ni necesidades. “Pedimos a todos los partidos que no se olviden y pongan en el centro de sus campañas electorales a los adolescentes”, significó. En este sentido y ante algunos representantes de partidos políticos como Noemí Rojo (PP), Patricia Gómez (PSOE) y Miguel Ángel Llamas (Podemos), pidió un compromiso para que lo primero que apruebe el próximo Gobierno autonómico sea la Ley de Atención a la Infancia y la Adolescencia en Castilla y León.
El informe de la ONG, que defiende los derechos de la infancia y la igualdad de las niñas, evalúa nueve ámbitos como educación, empleo, relaciones, ocio y tiempo libre, participación, seguridad, vida digital, salud, normas sociales y de género. El 69 por ciento de las chicas y el 77 de los chicos en Castilla y León (frente al 76 y el 80 por ciento, respectivamente, en España) están satisfechos con los distintos aspectos de su vida. Ellas se sienten especialmente satisfechas con sus hobbies y su lugar de residencia (ciudad o pueblo), que aparecen en primer lugar, pero también con sus familia y sus relaciones y su rendimiento académico. Los aspectos que más le desagradan son la política (18 por ciento) y la situación mundial (33 por ciento). Por su parte, el sexo masculino se siente especialmente satisfecho con las relaciones familiares, su día a día escolar y sus amistades.
En cuanto al futuro, las percepciones están divididas, puesto que el 58 por ciento de las chicas y el 84 por ciento de ellos en la Comunidad asocia el futuro con sensaciones positivas. Dicho de otra manera, casi cuatro de cada diez adolescentes mujeres y el 16 por ciento de los chicos asocia el futuro con sentimientos negativos.
Salud mental
La salud mental es un aspecto a tener en cuenta, a la vista de los resultados, sobre todo en el caso de las chicas. No en vano, el 15 por ciento de ellas respondió que sufre trastornos o problemas concretos de salud mental (ansiedad y depresión y, en menor medida, pensamientos suicidas y trastornos alimentarios), un porcentaje que contrasta con el de los chicos, que es solo del uno por ciento, y que casi se circunscribe a la adicción al móvil y las redes sociales. Es decir, hay una gran brecha de género en este apartado.
Por encima de la media nacional está el rechazo a la violencia de género en Castilla y León, ya que más de siete de cada diez de los adolescentes no consideran aceptable ninguna de las actitudes de control o violencia sobre las que se les consultó, aunque algunas formas de control generan mayor ambigüedad, como que un chico revise el teléfono de su novia o quiera saber dónde está ella en todo momento.
Al igual que en España, la violencia en sus distintas formas afecta especialmente a las chicas. El 16 por ciento de ellas, frente a tan solo el uno por ciento de los chicos encuestados en la Comunidad ha vivido violencia o acoso sexual, y un once por ciento de ellas, frente al seis por ciento de ellos, ha vivido violencia o acoso sexual digital, a través de redes sociales o mediante el uso de inteligencia artificial. Además, un 76 por ciento de los adolescentes teme que una chica los acuse sin motivo de acoso o violencia.
Respecto a su satisfacción con su aspecto físico, la presión estética es un factor de peso. Los y las adolescentes de Castilla y León, especialmente ellos, están muy satisfechos con su apariencia. A pesar de ello, el 64 por ciento de los chicos y el 60 por ciento chicas han recibido críticas por su físico. Aunque consideran mayoritariamente que las chicas se preocupan más por el aspecto, y el 38 por ciento de chicas dice que le gustaría operarse. La mitad de ambos sexos se ven influenciados por los modelos de belleza promovidos en redes sociales.
En el ámbito de la educación, la adolescencia y juventud de la Comunidad está ampliamente satisfecha. El 93 por ciento de los chicos y el 76 por ciento de las chicas encuestadas está satisfecho con el día a día escolar y su rutina académica, siendo una de las mayores fuentes de satisfacción en el caso de ellos. Sin embargo, un tercio de chicos y chicas indica no tener los recursos necesarios para estudiar lo que quieren o donde quieren.
El estudio cubre a la generación Z y Alfa y a un parte de la sociedad que está a caballo entre la infancia, la mayoría de edad y la vida adulta joven -etapas que, en muchas ocasiones, se superponen y conectan-, por lo que son nativos digitales. En este sentido, un 35 por ciento de las chicas y un 20 por ciento de ellos pasa más tiempo de lo que le gustaría en las redes sociales. Además casi siete de cada diez adolescentes les preocupa depender “demasiado” de la Inteligencia Artificial (IA), pese a apuntar que la tecnología es una “aliada”, cada vez más presente en los procesos de aprendizaje. Y ahí la IA es usada para resolver sus dudas académicas pero también como “confidente”, puesto que el 15 por ciento de las chicas y el 18 por ciento de ellos la ha utilizado para contarle sus cosas. También se preguntó por los peligros de esta herramienta y la respuesta fue que el 80 por ciento de ambos sexos considera “inaceptable” que un chico cree imágenes sexuales falsas de una chica con IA.
Políticas con mirada de adolescencia
Ante esta ingente cantidad de datos, la responsable de incidencia política de Plan International, Julia López, planteó algunas recomendaciones como políticas públicas con mirada de adolescencia, que tiendan puentes entre infancia y juventud, con estrategias específicas para zonas rurales y barrios vulnerables para articular y combinar acciones sociales y educativas, con refuerzos y becas, vivienda, empleo juvenil digno y calidad, deporte, cultura y tiempo libre; incorporar, de forma transversal, en el currículo la educación digital para el uso seguro, ético y responsable de las tecnologías; el refuerzo de la salud mental infanto juvenil y protocolos para prevención, detección precoz y atención a los riesgos de salud mental y violencia digital; la aprobación de una ley de protección a la infancia y la adolescencia y la apuesta por el asociacionismo y el voluntariado.
El presidente del Consejo Económico y Social (CES) de Castilla y León, Enrique Cabero, aprovechó la presentación del estudio en la sede de la institución para valorar la importancia de escuchar, conocer lo que opinan y las preocupaciones de las personas jóvenes. “Históricamente, hemos cometido el error de pensar por ellos y creer lo que piensan, pese a que tienen su propio criterio”, señaló. De ahí que apuntara que el informe servirá para no actuar con “tópicos, intenciones e incluso prejuicios sobre las materias fundamentales en la vida actual del colectivo en un contexto que tiene la singularidad de que la transformación es más rápida y más profunda que en otros momentos.
La encuesta en Castilla y León se realizó a 250 mujeres y 52 hombres, aunque el anexo metodológico reconoce que “la información recogida en el estudio procede de una muestra secundaria y no representativa en la Comunidad, incluida en una muestra más amplia a nivel estatal”. Por lo tanto, añade que los resultados mencionados de la región son “meramente orientativos”.
