La Guardia Civil de Salamanca, en el marco de la ‘Operación Randall’, practicó tres detenciones al desarticular una organización criminal, asentada en la provincia salmantina, dedicada a la adquisición, transporte y distribución de cocaína a gran escala. Los agentes lograron intervenir más de 12 kilos de esta sustancia estupefaciente y diverso material relacionado con la actividad delictiva, incluyendo dos armas de fuego.
Así lo anunció hoy el subdelegado del Gobierno en Valladolid, Jacinto Canales, quien presentó, en sustitución de su homóloga en Salamanca, Rosa López, convaleciente, los resultados de “una de las operaciones antidroga más importantes de los últimos años en la provincia”, según manifestó en declaraciones recogidas por Ical en la Comandancia de la Guardia Civil.

“Quiero felicitar a los miembros de la Guardia Civil de Salamanca por una investigación compleja, prolongada en el tiempo y de gran profesionalidad. Un muestra más del compromiso de los agentes con la seguridad de los ciudadanos y con la lucha contra la actividad criminal”, manifestó el subdelegado del Gobierno, quien compareció en compañía de los mandos implicados en la operación.
En el mismo sentido, el teniente coronal de la Guardia Civil de Salamanca, Arturo Marcos, alabó la coordinación entre las distintas unidades de la Comandancia que encabeza, especialmente, la Policía Judicial y la parte operativa, con la Unidad de Seguridad Ciudadana como punta de lanza. “Se trata de una operación muy importante, casi plenamente desarrollada en Salamanca, que muestra el gran trajo realizado durante nueve meses. Hemos quitado de la circulación 12 kilos de cocaína, lo que exhibe el esfuerzo y la perseverancia de los agentes, que ha dado como resultado una de las mayores aprehensiones de la provincia”, señaló.
El capitán Miguel Ángel, jefe de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial de la Comandancia de Salamanca, fue el encargado de ofrecer los detalles de una investigación que arencó hace nueve meses y permitió detectar que la organización se encargaba de adquirir importantes cantidades de cocaína en distintos puntos del territorio nacional para su posterior distribución en la provincia.
La fase de pesquisas culminó el pasado jueves, 16 de julio, cuando especialistas del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga de la Guardia Civil detectaron uno de los envíos de droga, que permitió localizar una ‘guardería’ utilizada por la organización, un garaje donde almacenaban la cocaína para su manipulación, adulteración y posterior distribución.
Ante estos hechos y, con la correspondiente autorización judicial, la Guardia Civil llevó a cabo cuatro entradas y registros en los domicilios de los investigados y en la citada ‘guardería’, antes de proceder a la detención de los integrantes de la organización. Como resultado de la operación se intervinieron un total de 12,120 kilos de cocaína de gran pureza, varias armas, entre las que destaca un revólver del calibre 357 con su correspondiente munición, una carabina robada, dinero en efectivo, joyas y tres vehículos.
El capitán jefe explicó antes lo medios que la cantidad de cocaína aprehendida, una vez adulterada y distribuida en dosis para su venta al menudeo, habría alcanzado un valor superior al millón y medio de euros, convirtiendo esta actuación en “una de las operaciones contra el narcotráfico más relevantes desarrolladas en Castilla y León en los últimos años”.
Los tres detenidos fueron puestos a disposición de la autoridad judicial, que decretó prisión provisional para los tres investigados, con derecho a fianza solo para uno de ellos. Durante la mañana del 21 de julio, la Guardia Civil procedió a la investigación de otras tres personas por su presunta implicación en los hechos, en un nuevo capítulo de una operación, cuyas actuaciones acaban de terminar, y en la que no se descartan nuevas detenciones derivadas de la información que se pueda obtener a partir de ahora.
