Los sindicatos UGT y CCOO llamaron hoy a la movilización de la clase trabajadora y del conjunto de la ciudadanía con motivo de la huelga general “a la ofensiva” convocada para el próximo 11 de noviembre, una jornada con la que pretenden situar los salarios, el acceso a una vivienda asequible, los precios y la seguridad y salud laboral en el centro de la agenda política. Así lo manifestó Óscar Lobo, secretario general de UGT Castilla y León, y Fernando Fraile, secretario de Acción Sindical, Salud Laboral y Medio Ambiente de CCOO Castilla y León, antes de participar en una asamblea con delegadas y delegados de ambas organizaciones en Ávila.
Lobo definió la convocatoria como una “huelga a la ofensiva”, concebida «no como una respuesta a una agresión concreta, sino como una movilización para reclamar soluciones a problemas cotidianos que afectan a la mayoría de la población”. “Tenemos unos salarios que no alcanzan y una vivienda que no podemos pagar”, resumió el responsable autonómico de UGT, quien advirtió de que esta situación está deteriorando el poder adquisitivo y condicionando los proyectos de vida profesionales y personales.
El dirigente sindical explicó que la huelga busca exigir la aprobación de dos reales decretos del Gobierno que fueron rechazados en el Congreso de los Diputados y reclamar medidas que permitan mejorar las condiciones salariales y facilitar el acceso a la vivienda, tanto en alquiler como en propiedad. Según indicó, la Diputación Permanente del Congreso tenía prevista una reunión para el 12 de noviembre, un día después de la movilización, para abordar la convalidación de los decretos.
Lobo criticó también la falta de avances en la negociación salarial con la patronal. Según señaló, los sindicatos presentaron una propuesta unitaria a finales del año anterior sin obtener respuesta, mientras los precios siguen aumentando y los trabajadores pierden capacidad adquisitiva. Por ello, defendió la necesidad de trasladar las reivindicaciones sindicales a los centros de trabajo y lograr que la convocatoria tenga un amplio respaldo social.
Por su parte, Fernando Fraile insistió en que el objetivo es impulsar una “gran movilización social” que permita reclamar un reparto más justo de los beneficios empresariales y exigir a las administraciones medidas para frenar la especulación inmobiliaria. En este sentido, solicitó actuaciones contra la actividad de los fondos de inversión y los denominados fondos buitre, a los que señaló entre los actores que intervienen en el encarecimiento de la vivienda.
El representante de CCOO reclamó asimismo que el Gobierno avance en la implantación del registro horario para combatir las horas extraordinarias no remuneradas. Según los datos que aportó, en la provincia de Ávila se realizan unas 11.000 horas extraordinarias sin pagar a la semana, una situación que, advirtió, supone pérdidas de más de 11 millones de euros anuales en salarios, cotizaciones e ingresos tributarios, informa Ical.
Fraile vinculó esta reivindicación con la salud y la seguridad en los centros de trabajo. Recordó que, según las cifras expuestas durante su intervención, 53 personas fallecieron en accidentes laborales en Castilla y León el pasado año, cinco de ellas en Ávila. En lo que va de año, agregó, se han registrado 33 fallecimientos en la comunidad autónoma, tres en la provincia abulense.
“Las empresas tienen la obligación de garantizar la seguridad y la salud laboral de las personas trabajadoras”, defendió, al tiempo que pidió una mayor inversión preventiva para evitar nuevos accidentes.
Entre las reivindicaciones de CCOO figura también un incremento del siete por ciento del salario mínimo interprofesional (SMI), con el objetivo de situarlo en el entorno del 60 por ciento del salario medio, en línea con la recomendación de la Carta Social Europea.
Fraile demandó, además, que se ponga fin a los mecanismos de absorción y compensación salarial que, según indicó, permiten a algunas empresas neutralizar las subidas del salario mínimo mediante otros complementos, de manera que determinados trabajadores no perciben una mejora efectiva de su remuneración.
El responsable sindical defendió que la huelga del 11 de noviembre debe servir tanto para “proteger los derechos laborales conquistados como para avanzar en otros nuevos”.
