La Unión de Campesinos de Castilla y León, UCCL, envió un decálogo a los partidos que se presentan a las próximas elecciones autonómicas del 15 de marzo con distintas peticiones para mejorar la situación del sector primario en la Comunidad, y exigió a la formación que asuma la cartera de Agricultura en el próximo gobierno autonómico que mejore la interlocución y ponga en marcha mesas de negociación para el sector.
Así lo apuntó, en declaraciones recogidas por Ical, el coordinador de la organización profesional agraria, Jesús Manuel González Palacín, que pidió a las formaciones políticas que “sean conscientes del peso de la agricultura y la ganadería” en la Comunidad, dado que además de suponer, directamente, un cinco por ciento del PIB, su influencia alcanza entre un 21 y un 22 por ciento debido al peso de la industria agroalimentaria y de los servicios que se apoyan en agricultores y ganaderos.
Palacín reivindicó además que la numerosa manifestación del pasado 11 de febrero implica que los partidos tengan que “tomar buena nota de lo que dice el campo”, por lo que se mostró abierto a mantener reuniones bilaterales con cada una de las formaciones que se presentan a las elecciones autonómicas del próximo 15 de marzo para tratar de incluir las medidas que UCCL sugiere en los respectivos programas electorales de los partidos.
En el decálogo se incluyen cuatro cuestiones principales que preocupan a la organización profesional agraria. Por un lado, y como señaló Palacín, se encuentra el acuerdo firmado por la UE con Mercosur. Una alianza que va contra el modelo de producción y consumo de Europa, según el coordinador de UCCL, que pidió una “defensa firme” de dicho modelo frente a acuerdos con terceros países que “no cumplen” con las mismas condiciones sociosanitarias del sector primario en Europa ni están dispuestos a cambiar su modelo productivo.
“No podemos importar alimentos de países que ponen en riesgo nuestro tejido productivo y la salud de nuestros consumidores”, reclamó Palacín, poniendo como ejemplo la producción de la carne en Brasil, y pidió por ello un “no unánime” a la ratificación del acuerdo con Mercosur por parte de los europarlamentarios españoles.
Por su parte, el presidente de UCCL Segovia, César Acebes, se centró en la reforma de la PAC para el periodo 2028-2034, ante la que pidió “mantener los dos pilares actuales” de la Política Agraria Común para que el sector agrario “no dependa de si un estado pone más o menos dinero”, y exigió que no se reduzca “ni un céntimo” de la aportación que reciben agricultores y ganaderos porque, ya con la cantidad actual, “se rozan los límites de la viabilidad”.
De hecho, Acebes recordó que “con cada reforma, los agricultores y ganaderos hemos perdido poder adquisitivo”, por lo que pidió “mantener el presupuesto y subirle el IPC de los últimos años” dado que para los productores del sector primario “también sube la vida”.
A continuación, Juan Antonio Arlanzón, miembro de la Ejecutiva regional de UCCL, lamentó la situación de los costes de producción “disparados” en el sector primario, que unidos a los “precios ruinosos” que reciben muchos agricultores y ganaderos, requieren de una “bajada total de los costes de producción” para lograr explotaciones “rentables”.
Precisamente la rentabilidad es la cuarta gran exigencia de UCCL, tal y como planteó Aroma Ruiz, miembro de la Ejecutiva regional de la opa, como forma de combatir también la desestructuración y la despoblación en el medio rural, que requiere además de medidas como la incentivación fiscal a los profesionales que viven y trabajan en el campo o la mejora de las infraestructuras y servicios en el medio rural.
