La fiesta de la democracia en Castilla y León se celebra con total normalidad aunque también con guiños inesperados, anécdotas propias de unas elecciones, travesuras, dulces, solidaridad y también algún enfado y polémica.
Un pastelero berciano que ejerció su derecho en la mesa electoral ubicada en el Ayuntamiento de Cabañas Raras (León) quiso alegrar la jornada a sus integrantes y les obsequió con una bandeja de pasteles de la confitería, La Campesina, que regenta en la localidad ponferradina de Columbrianos. El vecino, que acudió a votar a la hora de comer, quiso dejar los pasteles al alcalde, Manuel García Marqués, que ejerce como apoderado de su partido (PP) para que los repartiese y éste le dijo que se los entregase a la presidenta y a la vocal de la mesa.

Las votaciones en Rabé de las Calzadas, en Burgos, comenzaron este domingo electoral con retraso, en torno a unos 45 minutos, debido a que los responsables de mesa, se encontraron una de las cabinas de votación “desmontada” cuando acudieron a primera hora de la mañana. Según explicó en declaraciones a Ical una de las asistentes, los responsables fueron unos jóvenes, menores de edad que, jugando, desmontaron la cabina. Cuando los responsables de la mesa electoral llegaron y se encontraron la situación, notificaron inmediatamente lo ocurrido a la Junta Electoral de Zona y a la Guardia Civil, que investigaron lo ocurrido y verificaron que había sido un “malentendido”.
Conformación de las mesas
Durante la constitución de las 4.470 mesas electorales de Castilla y León, uno de los casos más singulares se registró en la localidad soriana de San Leonardo de Yagüe, donde un miembro con discapacidad auditiva quiso ejercer su derecho, por lo que se le prestó asistencia a través de un intérprete de signos.
Además, en los municipios burgaleses de Tinieblas de la Sierra, Villamedianilla, Jaramillo Quemado, y en los sorianos de Herrera de Soria, Villanueva de Gormaz y Escobosa de Almazán, se tuvo que recurrir a vecinos de localidades cercanas para constituir las mesas.
También, una mesa localidad zamorana de Toro, donde se ausentaron tanto los titulares como los reservas, se conformó con los primeros ciudadanos que acudieron a votar al colegio. Por último, en la localidad soriana de Fuentes de Magaña se tuvo que enviar el censo por correo electrónico ante la ausencia del mismo a la hora de conformarse la mesa.
Otra de las curiosidades de la jornada fue la de la ministra de Igualdad, la vallisoletana Ana Redondo, que tuvo que recurrir a la condición de “inelegible” que tienen los miembros del Gobierno para no formar parte de la mesa electoral en la que esta mañana ejerció su derecho al voto y en la que figuraba como vocal.
En el capítulo de anécdotas de la jornada se incluye también la protagonizada por un hombre de mediana edad, que acudió al colegio instalado en la sede de la Delegación Territorial de la Junta en León y que preguntó a los presentes “cuál era la mesa del PP” para otorgarles su apoyo.
Queja y polémica
Los miembros de las mesas electorales del Colegio La Arboleda de Soria trasladaron hoy su malestar por la falta de diligencia de las administraciones encargadas de organizar el proceso electoral, que no ha dispuesto ni tan siquiera de botellas de agua para afrontar la jornada.
En declaraciones a Ical señalaron que, al contrario que pasa en los pueblos del medio rural donde los ayuntamientos les facilitan la comida y la bebida, en Soria no les han dejado ni tan siquiera vasos de plástico para rellenarlos de agua de los baños. “Tendremos que organizarnos para salir a comer. No nos han dado ni el mínimo de agua. Es un acto de cortesía”, lamentaron.
La jornada también llegó acompañada de alguna polémica. La Junta Electoral Provincial de Palencia ordenó retirar varias prendas de abrigo que mostraban el logotipo del Partido Popular y que estaban siendo utilizadas por apoderados e interventores en distintos colegios electorales de la capital durante la jornada de votación de las elecciones autonómicas en Castilla y León. La medida se adoptó después de que el PSOE presentara una reclamación ante la Junta Electoral al entender que la presencia visible del emblema de una formación política en el interior de los centros de votación podía vulnerar la normativa electoral vigente. Según la denuncia, uno de los casos se detectó a las 9.15 horas en el Colegio Jorge Manrique de la capital.
