Efectivos de la Guardia Civil detuvieron en la comarca burgalesa de Las Merindades a un hombre como presunto autor de delitos de tráfico de armas, tenencia ilícita y depósito de municiones, dentro de una investigación que permitió intervenir numerosas armas de diferentes calibres y más de 1.000 cartuchos. Los agentes también interceptaron cuatro pistolas preparadas para su entrega a distintos destinatarios.
La operación ‘Gaucho’, desarrollada por el Grupo de Información de la Comandancia de la Guardia Civil de Burgos, comenzó meses atrás a raíz de las labores de vigilancia del mercado ilegal de armas y su posible abastecimiento a organizaciones criminales. Estas pesquisas permitieron detectar una presunta actividad de tráfico de armas en la provincia e identificar a posibles implicados.

La investigación se centró en un vecino de Burgos que presuntamente suministró armas a diferentes personas, varias de ellas con antecedentes policiales y penales. Los agentes intensificaron entonces las actuaciones para conocer el alcance de la distribución e identificar a los destinatarios y el destino final del armamento.
La Guardia Civil registró, previa autorización judicial, el domicilio del investigado, donde localizó numerosas armas, entre ellas varios rifles y revólveres, además de munición, componentes armamentísticos y material destinado a su reparación y mantenimiento.
Entre los efectos intervenidos figuraron un fusil de guerra automático y una pistola de nueve milímetros con dos cargadores y munición, ambos sin documentación. Los agentes también localizaron 1.023 cartuchos metálicos de diferentes calibres, además de pólvora, fulminantes e iniciadores.
Las posteriores actuaciones permitieron determinar de forma indiciaria que el detenido realizó numerosas operaciones de compraventa de armas sin cumplir los requisitos y controles establecidos por la normativa.
La Guardia Civil le atribuyó presuntos delitos de tráfico de armas, tenencia de armas de fuego reglamentadas sin las correspondientes licencias y depósito no autorizado de armas y municiones, que pueden conllevar penas de hasta siete años de prisión.
El detenido, las diligencias y el material intervenido quedaron a disposición de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Villarcayo.
