El consejero de la Presidencia, Luis Miguel González Gago, anunció hoy que a partir de 2027, la Junta duplicará la cuantía de la ayuda para el mantenimiento de bares y centros de ocio y convivencia en los pequeños municipios y entidades locales menores de la Comunidad, que pasará de 3.000 a 6.000 euros, cuando el establecimiento incorpore una pequeña tienda de productos básicos de alimentación, higiene y limpieza.
De esta forma, la propuesta mantendrá los 3.000 euros destinados a los gastos corrientes del establecimiento, y añadirá otros 3.000 euros que ayuden a sufragar los gastos de Seguridad Social del autónomo o trabajador que regente el bar cuando el establecimiento incorpore esta actividad comercial, como recoge Ical.
El consejero de la Presidencia, Luis Miguel González Gago, visitó hoy el bar La Casuca de Yoa, en el municipio de Niharra (Ávila), uno de los establecimientos que ha recibido esta ayuda durante los tres últimos años. En la visita estuvo acompañado por el alcalde de Niharra, Carlos Jiménez, y por el delegado territorial de la Junta en Ávila, José Francisco Hernández.
La Consejería de la Presidencia publicó hoy la resolución de estas ayudas en 2026 para el mantenimiento de bares y centros de ocio y convivencia en los pequeños municipios y entidades locales menores de la Comunidad, con 1.086 establecimientos beneficiarios y una inversión de 3.258.000 euros.
La resolución, publicada hoy en el BOCyL, incrementa en 153 el número de establecimientos apoyados respecto a 2025, un 16,4 por ciento más, y eleva en 459.000 euros, con el mismo porcentaje de incremento, la cuantía total destinada a esta línea. Todas las provincias han visto incrementado el número de establecimientos que recibirán la ayuda respecto al año pasado.
Luis Miguel González Gago destacó su satisfacción por el aumento en el número de centros beneficiarios y subrayó que “se trata de una iniciativa profundamente vinculada al territorio, mediante la cual la Junta de Castilla y León pone de manifiesto su compromiso con las necesidades del medio rural; una política tangible que nuevamente cuenta con el respaldo de las administraciones locales, y que planeamos fortalecer en los próximos años”.
Este incremento se debe, en buena parte, a que este año se ha eliminado el límite de población que existía en anteriores convocatorias para poder solicitar estas ayudas, ampliando así el número de pueblos que pueden beneficiarse de la medida. La modificación ha permitido incorporar nuevos establecimientos y extender el apoyo a más localidades de la Comunidad.
La ayuda individual es de 3.000 euros y está destinada a sufragar los gastos corrientes necesarios para el funcionamiento de estos establecimientos, entre ellos los suministros de agua, electricidad, gas y otros combustibles, así como los servicios de internet, televisión o plataformas audiovisuales.
De los 1.086 centros beneficiarios, 743 están situados en los núcleos principales de los municipios y 343 en entidades locales menores o pedanías, en un total de 852 municipios (el 38 por ciento de todos los municipios de Castilla y León). En total, 226 establecimientos son de carácter público, mientras que 247 son privados, y 613 son concesiones de carácter público-privado. En todos los casos se trata del único establecimiento de estas características existente en la localidad, de forma que la ayuda se dirige a garantizar la continuidad de este servicio sin interferir en la libre competencia.
Los centros beneficiarios están situados en localidades en las que viven, según el padrón, 132.370 personas, un 38 por ciento más que el año pasado. Pero el número de personas que hace uso de estos establecimientos es muy superior. A los residentes habituales se suman quienes tienen una vivienda en estos pueblos pero no viven allí de forma permanente, las personas que regresan durante fines de semana, vacaciones y periodos festivos, y los visitantes que reciben estas localidades a lo largo del año. La estimación es que los centros beneficiarios prestarán servicio a unas 300.000 personas al año, frente a las 200.000 estimadas en 2025, es decir, un 50 por ciento más.
El bar como lugar donde sucede buena parte de la vida del pueblo
González Gago defendió que el mantenimiento de estos establecimientos forma parte del compromiso de la Junta con las personas que viven en el medio rural y señaló que “materializamos de esta forma el compromiso de la Junta de Castilla y León con todas las personas que viven en el medio rural y que bien saben que un pueblo sin bar es un pueblo en el que la vida se hace muy difícil”.
El consejero explicó que, en muchos pequeños núcleos, el bar desempeña una función que va mucho más allá de la actividad hostelera. Son espacios en los que se conversa, se mantienen relaciones sociales y se comparte buena parte de la vida cotidiana, pero también donde tienen lugar actividades culturales, celebraciones y otras iniciativas que contribuyen a mantener vivas las localidades.
En este sentido, González Gago subrayó que “en la mayoría de las ocasiones, el bar es el último reducto para la socialización, y su existencia puede marcar la diferencia para quien pueda estar planteándose si quedarse a vivir en el pueblo o irse a otro lugar con mayor actividad”.
Su importancia no se limita a la convivencia. Estos establecimientos generan actividad económica y empleo, atraen visitantes y turistas y contribuyen a que los vecinos puedan disponer de servicios sin tener que desplazarse a otros municipios. En muchos casos, además, son espacios vinculados a las costumbres y tradiciones locales, y forman parte de la actividad cultural y festiva de los pueblos.
También cumplen una función especialmente relevante para las personas que viven solas o tienen mayores dificultades para relacionarse o desplazarse, ya que estos espacios favorecen el acompañamiento y pueden facilitar la detección de situaciones de vulnerabilidad, desamparo o problemas de salud.
Por ello, el consejero destacó que “estos establecimientos son al final del día un espacio polivalente y un punto de encuentro clave para la vida social, cultural y económica de los municipios y pedanías. Atraen visitantes y turistas, son escenarios de eventos culturales, nos ofrecen entretenimiento y fomentan la transmisión de las costumbres y tradiciones locales”.
