La Dirección General de Tráfico pondrá en marcha mañana, a partir de las 15 horas, la operación especial con motivo de la festividad de Todos los Santos que, en el caso de Castilla y León, se prolongará hasta la medianoche del día 2, al igual que en Andalucía, Aragón, Asturias, Canarias, Castilla-La Mancha, Extremadura y Madrid, donde esa jornada es festiva. En la Comunidad se prevén casi 700.000 desplazamientos de largo recorrido, mientras que en el conjunto de España alcanzarán los 5,34 millones.
Además, la Dirección General de Tráfico, permanecerá pendiente de la posible intensificación del tráfico en los principales ejes viarios con origen-destino Andalucía, como consecuencia de la suspensión del servicio ferroviario hacia dicha Comunidad tras el accidente ocurrido en Urda y el previsible trasvase de viajeros hacia el transporte por carretera, tanto en autocares como en vehículos particulares.
Las previsiones apuntan a que la salida se distribuirá principalmente entre la tarde del viernes, día 30, y la mañana del sábado, día 31. Desde primeras horas de la tarde del viernes se producirán importantes movimientos de vehículos que provocarán intensidades elevadas y retenciones en sentido salida de los grandes núcleos urbanos, así como en las principales vías de acceso a las zonas turísticas de costa, segunda residencia y montaña. Las mayores complicaciones se esperan entre las 16:00 y las 22:00 horas.
El sábado, día 31, continuará el tráfico intenso desde las primeras horas de la mañana en sentido salida de los grandes núcleos urbanos y en las carreteras de acceso a zonas costeras y de montaña. A última hora de la mañana, las retenciones se situarán ya en los puntos de destino.
El domingo, día 1 de noviembre, se producirán numerosos desplazamientos motivados por la tradicional visita a los cementerios. A partir de primeras horas de la tarde, en las comunidades autónomas donde el lunes no es festivo (Illes Balears, Cantabria, Galicia, Región Murcia, La Rioja y Comunidad Valenciana) comenzará el retorno pudiendo incrementarse las intensidades de tráfico en los principales ejes viarios de acceso a las ciudades donde el lunes es laborable.
El lunes, 2 de noviembre, se mantendrán los desplazamientos de corto recorrido en las comunidades donde es festivo, antes de empezar el retorno durante la tarde, cuando se esperan las mayores intensidades en los principales corredores de comunicación y en las entradas de grandes ciudades.
La DGT también recuerda la importancia de planificar el viaje con antelación y evitar las horas menos favorables para circular, siempre que sea posible. Antes de salir, es aconsejable consultar siempre el estado de las carreteras y las posibles incidencias a través de canales de información oficiales: la página web dgt.es; redes sociales, como @DGTes en X; boletines informativos en radio y televisión o el teléfono 011.
‘Carril de emergencia’
Al mismo tiempo, recuerda que, desde el pasado 1 de octubre, está en vigor el llamado ‘carril de emergencia’ en las autovías y autopistas. Este ‘carril’ se tiene que crear cuando con motivo de una retención los vehículos circulen a paso de peatón o se detengan, dichos vehículos deberán orillarse de manera que dejen un espacio libre para permitir el paso ante la aproximación de vehículos prioritarios.
En vías de dos carriles en el mismo sentido, el carril de emergencia deberá formarse en el centro de la vía, de modo que los vehículos del carril izquierdo se orillarán a la izquierda y los del carril derecho a la derecha. Por su parte, en vías de tres carriles: el carril de emergencia deberá formarse entre el carril situado más a la izquierda y el carril contiguo a él. De modo que los vehículos que circulen por el carril situado más a la izquierdo deberán moverse lo más a la izquierda posible y los vehículos que circulen en los demás carriles deberán moverse lo más a la derecha posible.
Además, por ser una época de transición meteorológica, en el periodo otoñal es preciso tener en cuenta que pueden aparecer de forma repentina fenómenos meteorológicos adversos. A esto se suma la reducción de las horas de luz, que aumenta los riesgos durante la conducción nocturna.
