Castilla y León y otras tres comunidades reivindican el eje Cantábrico-Mediterráneo y avisan al Gobierno: «Nadie se puede quedar atrás»

Fernández Mañueco, Azcón, Pérez Llorca y el Gobierno de Cantabria exigen el impulso de la Soria-Castejón y una visión "global" frente un desarrollo “hemipléjico” o “parcial” de España

Castilla y León, Aragón, la Comunidad Valenciana y Cantabria se unieron hoy en defensa del Corredor Cantábrico-Mediterráneo por ser un eje “imprescindible” y reclamaron al Gobierno que las infraestructuras que se diseñen apuesten por la vertebración de todos los territorios, en especial de las provincias de la España interior. «Nadie se puede quedar atrás», afirmó el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, quien advirtió de que no van a consentir un desarrollo “hemipléjico” o “parcial” del país.

Este martes, los presidentes de Castilla y León, Aragón y la Comunidad Valenciana, los ‘populares’ Alfonso Fernández Mañueco, Jorge Azcón y Juan Francisco Pérez Llorca, así como el consejero de Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria, Roberto Media Sainz, compartieron una mesa de debate en el marco de la jornada ‘La Hora del Corredor. De mar a mar. El corredor que une el Mediterráneo con el Cantábrico’, que se celebró en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Teruel.

Ante técnicos, autoridades y representantes empresariales los cuatro dirigentes autonómicos exigieron al Gobierno de España y al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible el impulso de infraestructuras como la línea ferroviaria Soria-Castejón o la doble vía entre Sagunto y Teruel. Además, pidieron al Ejecutivo de Pedro Sánchez que tenga una “idea” de España y una «visión global» en la planificación de las redes logísticas para poder tejer una red con el Corredor Atlántico.

En su turno, Fernández Mañueco echó en falta inversiones, proyecto y planificación por lo que aseguró España necesita un gobierno “distinto” al actual, que sea “fuerte” y tenga las “ideas claras” sobre España. De esta forma puso el acento en la importancia de que el Cantábrico-Mediterráneo se pueda conectar con otros corredores, como el Atlántico, para vertebrar la Comunidad con el objetivo de que todos los territorios se puedan desarrollar “por igual”.

Igualmente, el presidente de Castilla y León denunció que la provincia de Soria, vinculada como Burgos al Corredor Cantábrico-Mediterráneo, no cuenta en la actualidad con conexión ferroviaria, algo que insistió “no tiene ninguna explicación”. “No tiene ningún sentido”, aseveró. Además, aprovechó para demandar la línea de Soria a Castejón, que calificó de “imprescindible” y “vital”, junto a otras “aspiraciones” como el enlace con Valladolid.

Fernández Mañueco hizo hincapié en que España necesita un gobierno que tenga una “idea clara de país”, ya que denunció el Ejecutivo de Sánchez está “más pendiente” de sus propios intereses o de “subsistir” que de impulsar una “planificación global” que tenga en cuenta a la “periferia” y el interior peninsular. De esta forma, apostó por un desarrollo “integral” del país para lo que reclamó la apuesta por todos los corredores.

 

«La unión hace la fuerza»

«La unión hace la fuerza», proclamó el presidente de Aragón como anfitrión de este encuentro que ha dado lugar -dijo- a una “foto de unidad” entre cuatro comunidades, algo que admitió “no es sencillo” de ver en la España actual. Por ello, valoró que se unan para seguir “empujando en una misma dirección” con el fin de que el Ministerio de Transportes escuche las razones “técnicas” y económicas de las autonomías y los empresarios para no cometer el “error histórico” de dotar de vía única al tramo entre Teruel y Sagunto.

Esto, alertó Jorge Azcón, no se podrá solucionar en cinco o diez años, porque a su juicio este proyecto marcará el desarrollo del país en los próximos 30, 40 o 50 años. “Lo barato sale caro”, advirtió para criticar que se proponga una “tubería” que se “estrecha” en más de 100 kilómetros. “Si no tiene el mismo diámetro a lo largo de todo el corredor, el corredor no funciona”, afirmó para recordar que enlaza la cuarta y la tercera ciudad del país, en referencia a Zaragoza y Valencia.

Aunque el presidente aragonés reconoció tener “poca esperanza” con este Gobierno, auguró que el Ejecutivo se encuentra en su «ocaso», por lo que garantizó que planteará al próximo gabinete las mismas reivindicaciones sobre el Corredor Cantábrico-Mediterráneo, debido al auge de proyectos industriales en los últimos años como las gigafactorías previstas en su comunidad y en Valencia.

 

Paso atrás

Por su parte, el presidente de la Generalitat Valenciana explicó que cualquier “paso atrás” que se dé en este eje no afectará al corredor sólo, sino que pone en “peligro” grandes inversiones millonarias e infraestructuras, que recordó “pagan los contribuyentes” de su “bolsillo”, pensando en el futuro de su tierra y España. Por ello, Juan Francisco Pérez Llorca sostuvo que no se pueden “cambiar a mitad de partido las reglas de juego”.

De esta forma, el presidente valenciano demandó que se ejecuten los proyectos previstos en el pasado frente a la vía única planteada por Transportes entre Sagunto y Teruel en el último estudio. Esto, lamentó, impide que las mercancías puedan transitar desde los puertos de su comunidad hacia el interior, por lo que exigió el desarrollo del Corredor Cantábrico-Mediterráneo. “Es una realidad y necesidad imperiosa que se ponga en marcha”, zanjó.

Igualmente, Pérez Llorca recriminó al Gobierno que no tenga una “visión global de España” algo que vinculó con la “gran hipoteca” que a su juicio suponen los pactos con los nacionalistas, ya que apuntó estos partidos “no quieren ser España”. Para él, esta es la “razón política” que explica que el Ejecutivo esté “torpedeando” los proyectos de gran parte del país en un momento en el que consideró no se debe dejar pasar la oportunidad de conectar con Europa.

Finalmente, el consejero de Fomento, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, Roberto Media, defendió que este eje genera una “estructura territorial” en España a través de un proyecto “común”, ya que trasladó “organiza” la distribución logística y de personas. “La mayor empresa de Cantabria es el puerto de Santander. No podemos tenerlo aislado. No vamos a renunciar jamás a esta infraestructura”, dijo para demandar que los proyectos que hagan que su comunidad deje de ser una ”isla ferroviaria». “Diga lo que diga Sánchez o el ministro tuitero”, las inversiones deben ejecutarse de forma ”definitiva».

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