La reina Sofía inaugura la exposición ‘Picasso. Raíces bíblicas’, la primera del artista malagueño en una catedral

La muestra, compuesta por una selección de 44 de las obras -pinturas, dibujos y esculturas-, podrá visitarse hasta el 29 de junio en la Sala Beato Valentín Palencia y parte del claustro bajo de la Seo burgalesa

La reina emérita doña Sofía inauguró hoy la exposición ‘Picasso. Raíces bíblicas’ en la Catedral de Burgos, que podrá visitarse hasta el 29 de junio en la Sala Beato Valentín Palencia y parte del claustro bajo de la Seo burgalesa. Es la primera vez que la obra del universal pintor malagueño se expone en una catedral y en torno a la influencia de la iconografía cristiana en su visión secularizada del mundo.

El acto de inauguración corrió a cargo de Su Majestad la Reina Doña Sofía; el prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación de la Santa Sede, el cardenal José Tolentino de Mendonça; y representantes de las entidades organizadoras de este evento: el arzobispo de Burgos, Mario Iceta Gavicagogeascoa; el nieto del universal pintor Bernard Ruiz-Picasso por parte de la Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso (FABA); Félix José Castro Lara, deán de la Catedral de Burgos; y el presidente de la Fundación Consulado del Mar, Antonio Miguel Méndez Pozo. También tomó la palabra la comisaria de la exposición, Paloma Alarcó.

 

Ricardo Ordóñez / ICAL. La reina emérita doña Sofía inaugura la exposición ‘Picasso. Raíces bíblicas’ en la Catedral de Burgos

 

La muestra está compuesta por una selección de 44 de las obras del pintor malagueño, de las cuales 31 son aportadas por la Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso (FABA), mientras que las otras 13 proceden del Musée National Picasso (París), el Museo de Montserrat (Barcelona), Museu Picasso (Barcelona), Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid) y el Museo Nacional Thyssen -Bornemisza (Madrid), así como del Museo Picasso de Málaga, y de una colección particular.

La exposición, que incluye pinturas, dibujos y esculturas, revelan cómo los símbolos y temas sagrados arraigados en la Biblia fueron una profunda fuente de inspiración artística y espiritual a lo largo de la carrera de Pablo Picasso. Las obras cubren diferentes periodos de su trayectoria profesional, desde aquellas que realizó siendo más niño hasta otras registradas en el año 1961, y la muestra está dividida en seis capítulos, que son Educación religiosa, Maternidad, Vanitas, Gólgota, Vera Icon y Esperanza.

A través de un mosaico temático, la comisaria de la exposición, Paloma Alarcó, conservadora-jefe de pintura moderna del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, propone mostrar el modo en que, a lo largo de su dilatada carrera, el maestro español se valió de numerosos símbolos cristianos o se inspiró en obras de la tradición artística religiosa y de la imaginería devocional, para dar respuesta a determinados interrogantes universales, personales y artísticos.

“Picasso no es solo un referente artístico”, dijo, sino que “es un espejo para reflexionar sobre estos tiempos”. La muestra “no pretende hablar de un arte religioso en Picasso”, sino “hacer un itinerario por la iconografía cristiana que reinterpreta en un escenario moderno y profano”, según relató Alarcón.

La comisaria recalcó que se trata de un proyecto “único” y recordó que se trata de la primera vez que parte de su obra se expone en una Catedral si bien desveló que hubo un intento fallido por la llegada de la pandemia en el Museo de Bellas Artes de Sevilla, dedicado principalmente a albergar arte religioso.

En esta línea, relató que el artista malagueño visitó Burgos y la Catedral con su mujer y su hijo de incógnito en 1934 y que “ese viaje se convirtió en mítico” porque “sería el último viaje que realizó a España”. “Ahora regresa a la Catedral en este homenaje que le quiere hacer la ciudad y recorre todas las etapas”, agregó.

 

 

“Mirada reflexiva hacia sus propios orígenes”

Bernard Ruiz-Picasso se mostró “muy ilusionado” de poder ver las obras de su abuelo que recuerdan “las raíces de su país y de su tierra”. También subrayó que siempre se mostró cercano de “esa voluntad de paz” y de “un mundo mejor en el que puedan convivir todos”. “Es bonito poder celebrar eso en la Catedral de Burgos, una de las catedrales más grandes de estilo gótico”, reconoció, y agregó que esta exposición “traza la mirada reflexiva de Pablo Picasso hacia sus propios orígenes”.

 

“Espacio de diálogo entre fe y cultura”

El arzobispo de Burgos, Mario Iceta, quien participó en el acto oficial de inauguración de la muestra a través de un vídeo, expresó que el artista malagueño “criado en un entorno familiar marcado por la fe, desarrolló a lo largo de su vida una compleja relación con la religión, caracterizada por preguntas, rupturas y constantes evocaciones que emergen en su obra con fuerza simbólica”.

Asimismo, manifestó que “más que una simple muestra artística, esta exposición aspira a ser un espacio de diálogo entre la fe y la cultura, la belleza y la verdad, el arte y el alma” y que “tendremos el privilegio y la alegría de disfrutarla en los próximos cuatro meses en el incomparable marco de la Catedral burgalesa”.

El prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación de la Santa Sede, el cardenal José Tolentino de Mendonça, relató que “medio siglo después de su muerte, una de las partes menos exploradas de la obra de Picasso son sus preguntas radicales sobre la trascendencia”. “Se declaró sin creer, pero sin abandonar el sustrato de las imágenes y del poder simbólico de la tradición bíblica y cristiana”, dijo, al tiempo que ensalzó que esta exposición de la Catedral de Burgos es “un extraordinario acto de diálogo popular”.

Por su parte, el presidente de la Fundación Consulado del Mar, Antonio Méndez Pozo, agradeció el “trato especial” con los burgaleses de la reina emérita en cuanto a que en los últimos quince meses ésta es la tercera visita de su majestad a esta provincia, dado que en diciembre de 2024 acudió a Ibeas de Juarros a inaugurar el centro de investigación Emiliano Aguirre y el pasado diciembre de 2025 a la entrega de los Premios de la Fundación Atapuerca en el Museo de la Evolución Humana (MEH).

 

 

Nutrida asistencia

Alrededor de 200 personas asistieron al evento que tuvo lugar en la Capilla de los Condestables de la Seo. Además de la reina emérita, quien presidió el acto, y de los intervinientes, contó con la presencia del consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Gonzalo Santonja; de la alcaldesa de la ciudad, Cristina Ayala; del presidente de la Diputación, Borja Suárez; del arzobispo emérito de Burgos, Fidel Herráez; así como de los obispos Ramón del Hoyo y Raúl Berzosa y del abad de Silos, dom Lorenzo Maté.

También acudió el presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi; el fiscal general de Castilla y León, Santiago Mena; el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen; autoridades civiles, militares, académicas, del tejido empresarial, laboral, social y miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado; además de los responsables de Fundación ‘La Caixa’, Gerardo Cuartero; el director general de la Fundación Caja de Burgos, Rafael Barbero; de AC Hotels, Antonio Catalán; y el presidente de Recoletas Salud, Amando Rodríguez, entre otros.

La exposición ‘Picasso. Raíces Bíblicas’ cuenta con el respaldo de la Archidiócesis de Burgos, el Cabildo Metropolitano de la Catedral de Burgos, la Junta de Castilla y León, el Ayuntamiento y la Diputación de Burgos, la Fundación La Caixa, la Fundación Caja de Burgos, AC Hotels y Recoletas Salud y se enmarcará en los actos conmemorativos organizados con motivo del 950 aniversario del traslado de la sede episcopal de Oca a la ciudad de Burgos.

Todos ellos brindan su apoyo a la Fundación Consulado del Mar de Burgos para la realización de un proyecto único y extraordinario entre cuyos objetivos principales se encuentran convertir a Burgos en el gran centro de referencia cultural y artística del norte de España, así como en foco del panorama artístico internacional.

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