La Federación de Servicios Públicos de UGT en Castilla y León denunció la situación que atraviesan las trabajadoras del sector de la dependencia en la Comunidad autónoma, marcada, según el sindicato, por la precariedad laboral, la falta de personal y una financiación insuficiente que repercute tanto en las condiciones de trabajo como en la atención prestada a las personas dependientes.
El sindicato celebró una concentración de protesta esta mañana en Valladolid ante esta situación, en la que la secretaria autonómica de Atención Social de UGT Servicios Públicos, Pilar Gutiérrez, señaló que la mayoría de empleadas del sector, especialmente en residencias, ayuda a domicilio y asistencia a personas dependientes, soportan una situación que calificó de “insostenible”, como recoge Ical.
Entre las principales reivindicaciones, el sindicato denunció que muchas trabajadoras carecen de permisos retribuidos para acudir a consultas médicas y deben recurrir a intercambios de horas con compañeras para poder asistir a una cita sanitaria. Además, alertó de que durante el periodo estival no se están cubriendo numerosas vacantes por vacaciones, lo que incrementa la sobrecarga laboral.
Por su parte, el secretario general de la organización, Tomás Pérez, también presente en la protesta, puso el foco en la escasez de profesionales dispuestos a incorporarse al sector debido a los bajos salarios y a las condiciones laborales “exigentes”. Según explicó, una parte importante de las contrataciones se realiza a tiempo parcial y aseguró que los salarios apenas alcanzan el salario mínimo interprofesional.
La organización sindical advirtió además de las consecuencias que esta situación tiene para los usuarios de los centros residenciales. En este sentido, denunció que la falta de personal obliga en algunos casos a adelantar los cuidados diarios a primeras horas de la madrugada o a mantener a los residentes durante largos periodos en sillas de ruedas por la imposibilidad de atenderlos de forma adecuada.
Respecto a los turnos nocturnos, UGT aseguró que en algunas residencias una solo persona debe atender a decenas de residentes, una circunstancia que, a juicio del sindicato, compromete tanto la calidad asistencial como la seguridad de usuarios y trabajadores.
Durante la protesta, los representantes sindicales reclamaron a la Junta de Castilla y León que asuma un papel “más activo” en la supervisión de los servicios de dependencia. Aunque reconocieron que parte de la gestión corresponde a Ayuntamientos y Diputaciones, insistieron en que la administración autonómica mantiene las competencias y debe reforzar las inspecciones y el control sobre las empresas privadas que gestionan residencias y servicios de ayuda a domicilio mediante conciertos públicos.
En materia salarial, el secretario general recordó que el convenio estatal de dependencia continúa en negociación desde octubre de 2025 y lamentó al falta de acuerdos entre las organizaciones empresariales. Desde el sindicato, exigieron una actualización “inmediata” de las tablas salariales y la incorporación de mejoras laborales, entre ellas el reconocimiento de permisos retribuidos para asistencia médica.
UGT anunció que esta concentración será la primera de una serie de movilizaciones destinadas a visibilizar la situación del sector y reclamar un “dignificación” de los cuidados.
